
Cinco personas, entre civiles y agentes de seguridad, murieron en un atentado suicida contra un banco de la capital de Kunduz, en el norte de Afganistán, informó la policía local.
Otras siete personas resultaron heridas en el ataque perpetrado poco después de la apertura del banco por un «kamikaze armado con explosivos» de fabricación casera, agregó el portavoz policial Jumadin Khaksar.
«El comandante provincial de la policía de Kunduz trabaja con las autoridades competentes para encontrar a los organizadores del ataque y llevarlos ante la justicia», agregó Khaksar.
El ataque no fue reivindicado por el momento, pero ese tipo de operaciones son ejecutadas por movimientos yihadistas.
El número de ataques con explosivos y atentados suicidas disminuyó en Afganistán desde la llegada al poder de los talibanes, en agosto de 2021.
En marzo de 2024 un atentado reivindicado por el Estado Islámico (EI) en un banco de Kandahar, sur del país, feudo histórico de los Talibanes, provocó la muerte de varias personas.
El gobierno registró oficialmente tres muertos, pero fuentes sanitarias evocaron la cifra de 20 víctimas mortales.
AFP
