
Caminar por las calles de la capital de Argentina es enfrentarse a una economía que desafía toda lógica. Mientras la inflación parece haber bajado, los precios en dólares han alcanzado cifras que superan a cualquier otro país de América Latina.
Por: Gizmodo
*Un café en una cafetería promedio cuesta $3,5 dólares, más del doble que en São Paulo o Bogotá.
*Un menú de almuerzo en una zona céntrica cuesta $18 dólares, cuando en otras capitales apenas alcanza los $7 dólares.
*Estacionar una hora cuesta $4,5 dólares, el doble que en Ciudad de México o Santiago.
Lo más extraño es que los salarios no han seguido el mismo ritmo, lo que ha provocado un cambio en los hábitos de consumo de la clase media y alta.
La gran fuga de consumidores: comprar en el extranjero o cruzar la frontera
Con precios tan elevados, las compras online en el exterior han explotado. Ahora que las restricciones de importación se han flexibilizado, millones de ciudadanos recurren a plataformas internacionales para comprar ropa, tecnología y hasta alimentos, evitando los precios locales.
Las fronteras terrestres se han convertido en puntos estratégicos de escape económico. Durante los últimos meses, las playas de Brasil y Uruguay se han llenado de turistas que prefieren gastar fuera de su país. Lo mismo ocurre con quienes cruzan a Chile o Paraguay en busca de ofertas en centros comerciales y supermercados, desafiando largas filas en migraciones.
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