
Wilfredo Suárez, un caraqueño criado entre sabores y aromas tradicionales, logró transformar sus sueños en un éxito lejos de casa a través de The Arepa Station. “Es una manera de mantener viva nuestra cultura y compartirla con otras personas. Representa el esfuerzo y la pasión por nuestras raíces”, reveló a La Patilla.
A pesar de que el camino no fue fácil, convirtió los amargos retos en oportunidades. Luego de enfrentarse a las complejidades de las regulaciones en Estados Unidos, encontró los ingredientes perfectos para mantener la autenticidad de su cocina y abrirse paso en un mercado exigente. ¿Cómo este venezolano conquistó Orlando? Presta atención que la degustación apenas empieza.
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Antes de establecerse con su negocio, Wilfredo se involucró en el mundo gastronómico al trabajar en restaurantes de sushi y con otra marca de comida venezolana. Pero su trayectoria siempre estuvo marcada por un vínculo profundo con la cocina después de crecer rodeado de personas que según describió “tienen una sazón increíble”.
“Siempre tuve la idea de crear algo propio, pero nunca imaginé que mi camino me llevaría a abrir un restaurante de comida venezolana en Estados Unidos”, confesó Suárez.
Como muchos venezolanos, decidió emigrar a Norteamérica en búsqueda de nuevas oportunidades y encontró en Orlando el refugio de una extensa comunidad latina que le abrió las puertas para materializar sus sueños. “Me pareció un lugar tranquilo con un gran potencial”, expresó.
Apuesta para todos los gustos
Wilfredo contó que vio una oportunidad en ofrecer un espacio donde se pudieran degustar platos autóctonos preparados con ingredientes frescos. Así fue como hace tres años y medio decidió independizarse con una propuesta muy particular llamada The Arepa Station. “Había una gran demanda por comida venezolana y quería ofrecer un espacio donde la gente pudiera disfrutar de nuestras comidas tradicionales”.

Aunque admitió que el proceso para instaurar su restaurante no estuvo exento de desafíos. «Fueron muchos: entender las regulaciones del negocio en Estados Unidos, encontrar proveedores de ingredientes auténticos y dar a conocer nuestra propuesta en un mercado tan competitivo».

Sin embargo, aquellas dificultades no desanimaron al caraqueño, pues forjaron una determinación aún mayor para llevar el sabor de Venezuela a cada plato servido en su local donde atrae a un público diverso, interesado en explorar la rica y variada gastronomía criolla.

“Nuestro menú se basa en la gastronomía venezolana, destacando las arepas, empanadas y tequeños. Las arepas más populares son la de pabellón, reina pepiada, carne asada y pernil. Además del pabellón criollo y el sancocho», explicó Wilfredo.

Pero mantener esa autenticidad de la comida venezolana mientras introduce toques modernos se convirtió en otro reto que este emprendedor abordó con audacia. «Usamos ingredientes tradicionales y jugamos con combinaciones que sorprenden a los clientes sin perder la esencia venezolana», señaló, al demostrar una innovación respetuosa basadas en sus raíces culinarias.

Y llegamos al punto crucial, conocer el secreto de una buena arepa. Según Wilfredo, todo radica en la preparación de la masa y en los rellenos. «Una masa bien mezclada, cocida a la temperatura correcta y con rellenos frescos y generosos. También es importante el amor con el que se prepara cada una», comentó.
Una conexión con Venezuela
Wilfredo, quien ha forjado una vida detrás de los fogones, se define como «trabajador, honesto y persistente», cualidades que se fusionaron en su trayecto de un sinfín de experiencias para compartir deliciosas recetas en la “tierra de las oportunidades”.

Por esta razón, la respuesta de los comensales al menú de The Arepa Station es abrumadoramente positiva. «Ha sido increíble. Muchos venezolanos nos agradecen por ofrecerles un pedacito de su país y los estadounidenses han recibido muy bien nuestra comida, lo que nos llena de orgullo», mencionó Suárez.

The Arepa Station se transformó en poco tiempo en un éxito comercial, y todo gracias a que representa un espacio donde los venezolanos pueden sentir una conexión especial con su hogar en “La Ciudad Hermosa”.

Y la ambición de quienes ponen un granito de arena en The Arepa Station no se detiene allí, Wilfredo comentó que espera llevar la buena sazón criolla a otros rincones. «Estamos explorando la posibilidad de expandirnos y también introducir nuevas opciones en el menú sin perder la esencia de la comida venezolana».

La nostalgia por su tierra natal fue evidente en el relato de Wilfredo mientras destacó lo que más anhela de Venezuela. «Extraño la calidez de la gente y sobre todo las reuniones familiares. Con de The Arepa Station trato de recrear ese ambiente acogedor para todos los que nos visitan».

Sin duda, Wilfredo y su familia alcanzaron con mucho esfuerzo y dedicación lo que muy pocos se atreverían: conquistar los paladares más exigentes y hacer latir el corazón con el recuerdo de los sabores criollos. Muchos venezolanos en el exilio, y especialmente en Florida, mantienen viva la esperanza de que algún día podrán regresar a casa. Pero hoy existe un lugar que los traslada a Venezuela a través de los sentidos y se llama The Arepa Station.
