
El empresario Elon Musk, conocido por su papel como CEO de Tesla y SpaceX, enfrenta una nueva batalla legal relacionada con su vida personal. Ashley St. Clair, autora de 26 años, presentó una demanda en la Corte Suprema de Nueva York solicitando la custodia legal exclusiva de su hijo, identificado en los documentos judiciales como R.S.C.. Según informó People, la mujer alega que el magnate tuvo una participación mínima en la vida del niño desde su nacimiento en septiembre de 2024.
En la demanda, presentada el 21 de febrero, St. Clair afirmó que Musk no estuvo presente en el nacimiento de su hijo y que solo lo ha visto en tres ocasiones, acumulando un total de tres horas y media de interacción. Además, la autora solicitó una declaración de paternidad, a pesar de que asegura que Musk reconoció ser el padre del niño en varias comunicaciones escritas. Entre estas pruebas, la autoria incluyó capturas de pantalla de mensajes de texto en los que Musk aparentemente se refiere al niño como su hijo.
Detalles de la relación entre St. Clair y Musk
De acuerdo con los documentos judiciales, St. Clair y Musk comenzaron una relación romántica en mayo de 2023. La autora sostiene que el niño fue concebido en enero de 2024, durante el tiempo en que ambos mantenían contacto.
En los mensajes de texto presentados como evidencia, la mujer asegura que el multimillonario reconoció su paternidad en varias ocasiones. En uno de los mensajes enviados tras el nacimiento de R.S.C., Musk habría escrito: “Espero verlos a ti y a él este fin de semana”. Sin embargo, según la autora, el empresario no cumplió con este compromiso y su interacción con el niño ha sido limitada desde entonces.
Interacciones esporádicas y preocupaciones de seguridad
St. Clair detalla que la primera vez que Musk conoció a su hijo fue el 21 de septiembre de 2024, cuando pasó dos horas con él. Al día siguiente, se reunió con el niño durante una hora más. La última interacción registrada entre Musk y R.S.C. ocurrió el 30 de noviembre de 2024, cuando pasaron juntos solo 30 minutos. Según la demandante, estas visitas esporádicas reflejan una falta de interés por parte del padre en el bienestar y la crianza del menor.
