
El Domingo Sangriento o Domingo Rojo, sucedió en San Petersburgo, el 22 de enero de 1905. Ese día, 1200 trabajadores que manifestaban pacíficamente frente a las puertas del Palacio de Invierno, residencia del zar Nicolás II, fueron casi exterminados por la Guardia Imperial rusa.
Por: Clarín
Todo empezó tiempo antes de una manera insólita. Las protestas habían comenzado en septiembre de 1904, cuando los imprenteros moscovitas reclamaron un aumento de sueldo basados en una petición increíble.
Los imprenteros cobraban por cada letra impresa, pero no por la puntuación. La imprenta Sytin fue la que dio el puntapié. Pidieron cobrar también los signos de puntuación. Y una jornada laboral más corta.
Para el 24 de septiembre (1904) cincuenta imprentas se habían unido a la huelga. Y la policía empezó a reprimir.
La huelga que fue creciendo
A los huelga de los imprenteros se sumaron otros gremios: en especial el de los panaderos. Dos compañías del Primer Regimiento Cosaco del Don tomaron por asalto la panadería Filippov.
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