La difícil decisión que tomó una familia venezolana en Chicago - LaPatilla.com

La difícil decisión que tomó una familia venezolana en Chicago

Foto: Javier Aguilar / El Heraldo de Juárez

 

Katiuska y sus dos hijos adolescentes, de 15 y 17 años, forman parte de la historia de innumerables familias migrantes que han tenido que tomar decisiones difíciles en busca de un futuro mejor.

Por El Heraldo de Juárez





Su viaje comenzó hace casi dos años, cuando, como miles de venezolanos, decidieron emprender una travesía hacia Estados Unidos, huyendo de la crisis económica y social que vivían en su país natal. Tras cruzar el Río Bravo en Piedras Negras, Coahuila, la familia se aventuró en un largo y complicado camino, esperando encontrar una oportunidad para comenzar de nuevo.

Al llegar a Eagle Pass, Texas, fueron detenidos por las autoridades estadounidenses; sin embargo, debido a su nacionalidad venezolana, se les otorgó un permiso para permanecer en Estados Unidos, junto con una visa de trabajo que les permitió vivir y trabajar en el país, además de asegurarles que sus hijos pudieran estudiar.

Durante este tiempo, Katiuska y sus hijos pudieron tener una vida relativamente estable: trabajaron, rentaron una casa y los adolescentes pudieron asistir a la escuela. Su vida no era perfecta, pero se sentían agradecidos por la oportunidad que se les había dado.

Sin embargo, aunque la vida en Chicago parecía ofrecerles estabilidad, no lograron adaptarse completamente. A pesar de que en esa ciudad hay una gran comunidad latina, Katiuska y sus hijos comenzaron a enfrentar desafíos de integración.

El racismo persistía, y sus hijos no se sentían cómodos en la escuela; a pesar de las dificultades, la razón principal por la que la familia tomó la difícil decisión de regresar a Venezuela fue el anhelo de estar cerca de su pequeña hija, a quien dejaron al cuidado de familiares en su país.

El domingo, Katiuska llegó temprano a El Paso, Texas, desde Chicago, con la firme decisión de regresar a su tierra natal. Junto con sus hijos, empacaron sus pertenencias y cruzaron el puente Córdova-Américas rumbo a la avenida Lincoln. A su paso, el equipo de El Heraldo de Juárez les preguntó sobre su situación y sus planes, y Katiuska compartió su historia.

A pesar de todo lo que habían vivido, ella no dudó en expresar su deseo de regresar a Venezuela. La familia, aunque agradecida por las oportunidades que les dio Estados Unidos, ya no se sentía agusto en el país.

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