
Un perro fue rescatado después de pasar varios días atrapado en un pozo de aproximadamente 3,7 metros de profundidad bajo una vivienda en Longview, Texas. El hallazgo ocurrió a finales de febrero, luego de que el inquilino de la casa escuchara ladridos débiles provenientes del suelo.
Por Infobae
Según informó el New York Post, el hombre inicialmente creyó que los sonidos eran de un can en una vivienda cercana hasta que se dio cuenta de que provenían desde abajo de su casa.
Jenna George, directora ejecutiva del Longview Animal Care and Adoption Center, declaró a The Washington Post que el hombre “se dio cuenta de que no venían de afuera; en realidad venían desde abajo de su hogar”. WISHTV agregó que el inquilino desconocía siquiera la existencia del pozo.
Tras darse cuenta de la situación, el hombre se comunicó con las autoridades de control animal, quienes acudieron al lugar el 24 de febrero para iniciar la operación de rescate. El oficial Bobby Jumper, de control animal, identificó una abertura lateral en la estructura de la vivienda y comenzó a arrastrarse por el reducido espacio. Mientras seguía el sonido persistente de los ladridos, finalmente encontró al can atrapado al fondo del pozo. “Estaba tan feliz de verme como podía estarlo”, relató.
El rescate del perro involucró a ocho rescatistas, entre miembros del refugio de animales local y el departamento de bomberos. Según el teniente James Parker, del departamento de bomberos de Longview, quienes participaron tuvieron que improvisar aparatos de emergencia para sacar al animal con éxito. WISHTV indicó que la operación se extendió por unas tres horas.
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