
Las medidas contra la inmigración de la Administración Trump están afectando al mercado laboral. Por un lado, muchos empresarios se resienten de las dificultades para contratar a trabajadores migrantes, que son clave en algunos sectores como el de cuidados o el de hostelería, debido a las trabas legales, la burocracia y la campaña de deportaciones del republicano. Por otro, el miedo que ha desatado una política xenófoba, basada en identificar a los migrantes como los responsables de los males de Estados Unidos, está ahuyentando a profesionales cualificados de otros países.
Por El País
“Estoy viendo directamente el impacto en los miembros de la comunidad y en los posibles empleados latinos. Por ejemplo, en mi negocio hay ofertas de trabajo que los latinos no están aceptando por miedo. Este mes hicimos seis ofertas a personas que conocemos bien de México, de los departamentos de recursos humanos y de supervisión de fábricas. Solo uno aceptó nuestra oferta. Los demás la rechazaron por temor a trabajar en Estados Unidos bajo el ambiente hostil que hay ahora hacia los inmigrantes de México”, cuenta desde Utah Bob Worsley, empresario del sector de la construcción e inmobiliaria. Worsley, exsenador estatal en Arizona entre 2012 y 2019 por el Partido Republicano, copreside la American Business Immigration Coalition, que ha lanzado la campaña “Asegurar la Fuerza Laboral de América”, una iniciativa bipartidista de empresarios para pedir al Gobierno y al Congreso que mejoren las condiciones de los trabajadores extranjeros porque el mercado se está resintiendo y falta mano de obra.
Worsley pone de ejemplo el caso de una pareja de migrantes venezolanos que no encuentran empleados para el negocio de limpieza que empezaron hace más de cinco años en Salt Lake. “Han perdido a toda su fuerza laboral debido al temor a la deportación por ICE [siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas]. Han perdido a todos sus clientes, excepto los que ellos dos pueden hacer por sí mismos. Y están pagando bien, 30 dólares la hora. Temen incluso ir al supermercado, por lo que sus amigos anglos hacen las compras por ellos y sus empleados para evitar ICE”, explica.
Los latinos son el grupo demográfico prioritario para que los agentes de inmigración cumplan con los deseos de Trump de llevar a cabo la mayor deportación de la historia, sobre la que volvió a sentirse orgulloso en su comparecencia del lunes por la noche ante el Congreso.
Desde el think tank Latino Donor Collaborative (LDC), que se ha unido a la iniciativa, recuerdan la importancia de la comunidad latina para la marcha económica del país, ya que aportan 3,6 billones de dólares al PIB del país. “¿Por qué cuestionar el valor de esta productividad? Y no se trata solo de los campos que conocemos, que tradicionalmente son la agricultura, la construcción, el comercio minorista y la automoción, sino también los abogados, médicos, innovadores tecnológicos e ingenieros”, sostiene su presidenta, Ana Valdez.
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