
En una decisión política inédita, Donald Trump autorizó una negociación secreta entre su enviado especial Adam Boehler y el líder terrorista de Hamas, Khalil al-Hayya, para acordar la libertad de todos los rehenes -vivos y muertos- que aún están secuestrados en Gaza.
La negociación ocurrió esta semana en Doha (Qatar) y no fue comunicada al premier israelí Benjamín Netanyahu, que deslizó sus protestas ante la Casa Blanca.
“Estamos ayudando a Israel en esas conversaciones, porque estamos hablando de rehenes israelíes. No estamos haciendo nada en relación con Hamas. No estamos dando dinero en efectivo”, dijo Trump.
Y concluyó: “Hay que negociar. Hay una diferencia entre negociar y pagar. Queremos sacar a esta gente”.
La decisión política de Trump comprende a todos los rehenes –24 vivos y 35 muertos, acorde a la información oficial israelí-, pero su objetivo fundamental es liberar a Edan Alexander, el único secuestrado de origen estadounidense que está vivo, y recuperar los restos de otros cuatro americanos, que fueron cautivos durante el ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023.
Tras el primer contacto de Boehler con Al-Hayya, las exigencias de la organización palestina quedaron en evidencia: reclamaron poner en marcha la segunda fase de la tregua con Jerusalén, que implica la retirada de todas las tropas israelíes de Gaza para recuperar el control total de la Franja.
Además, Hamas demandó que Israel levante el bloqueo de la ayuda humanitaria destinada a Gaza y la libertad de un número a determinar de terroristas palestinos que están condenados y presos en las cárceles israelíes, a cambio de los rehenes que cautivos en la Franja.
