Franklin Piccone Sanabria: ¡Señor Ministro, con 4 dólares no se cubre el pasaje de toda una semana! - LaPatilla.com

Franklin Piccone Sanabria: ¡Señor Ministro, con 4 dólares no se cubre el pasaje de toda una semana!

Ese paupérrimo salario es de facto un crimen de lesa humanidad, puesto que condena a decenas de miles de docentes de todo el país a una pobreza extrema. Una novedosa forma de esclavitud que viola toda la materia en derechos humanos. Esta penosa realidad del magisterio no tiene paragón en nuestra historia.

El maestro venezolano está sometido a una deprimente capitis dominutio: ha dejado de ser un profesional fundamental para la nación. No existen estímulos para la continuidad de un magisterio con neveras vacías. 1.100 días sin aumento y sin voluntad política por parte del patrono para retomar el diálogo que permita una solución a la grave situación que padece el sistema educativo nacional.
Con el fin de maquillar el estado deplorable de la educación se está obligando a los trabajadores del sector educativo a asistir los cinco días a la semana, cuando humanamente no pueden, con medidas como la “modalidad de pago” (suspensión del salario) o su reducción parcial, sin derecho a la defensa, violando toda la normativa legal que protege a los docentes.

Esta política ministerial va a aumentar el éxodo de maestros, porque el horario mosaico o bien el horario de contingencia es una realidad como consecuencia de los bajos salarios. No se trata de un dilema ético, sino económico. El derecho a condiciones laborales dignas no debe cuestionar la elección de ser docente; ni tampoco aceptar como normal la misérrima remuneración por el hecho de ser trabajador del sector educativo. La docencia es una profesión valorada como cualquier otra y el esfuerzo de todos debe estar orientado a su defensa y no a la renuncia masiva.





La conflictividad se va acentuar en los lugares de trabajo, ya en dos estados del país se han registrado protestas en contra de las suspensiones de los salarios. En Petare, en la urbanización El Llanito, en la UEN Juan Bautista Castro, los docentes y trabajadores de la institución trancaron la calle para solicitar la restitución del sueldo de varios de sus compañeros. La unidad gremial es la única fortaleza contra el atropello. En la medida que las voces de protesta se multipliquen se evidencia con mayor fuerza que los bajos salarios son tan insuficientes que no alcanzan ni siquiera para cubrir los gastos de pasaje de una semana.