
En un emotivo homenaje que se llevó a cabo por la Policía de Bucaramanga, se reconoció a los 25 uniformados enviados al Cauca para apoyar las labores de seguridad en el corregimiento de El Plateado.
Por Semana
Entre este grupo de policías enviados desde la capital de Santander se encuentra el patrullero Jhon Manrique, quien fue uno de los secuestrados por la comunidad indígena en el municipio de Argelia, Cauca.
El pasado 8 de marzo, se produjo la liberación de los 28 policías y un militar que habían estado secuestrados desde el 6 de marzo de 2025, cuando fueron retenidos por grupos armados en el mencionado corregimiento.
Ante esto, Jhon Manrique, miembro del grupo UNDMO de Bucaramanga, relató con detalle los angustiosos momentos que vivió mientras estaba en cautiverio. En declaraciones a Caracol Radio, Manrique recordó los momentos de terror que vivió él y sus seis compañeros durante el secuestro.

“Nos dijeron que nos iban a matar, pero gracias al diálogo pudimos evitarlo. Nos iban a quemar vivos, pero, afortunadamente, gracias a Dios, nos sacaron de ahí. Estuvimos encerrados frente a la guardia indígena, lo que intensificó aún más el temor de lo que podría ocurrir”, expresó el patrullero al llegar de nuevo a Bucaramanga.
La liberación de los uniformados, que se dio tras intensas negociaciones, fue un alivio para las familias de los secuestrados y para la fuerza pública, que celebró el regreso seguro de los policías.
“Nosotros estuvimos allá desde el 13 de febrero y hace seis días fue que entramos ya como tal al Plateado. La gente empezó a agredir a los soldados, al Ejército y a sacarlos de la base que tenían; entonces nos tocó intervenir para que no les hicieran daño. Nos recibieron con piedra, nos quemaron una tanqueta, nos tiraron las molotov, hubo disparos y nos llevaron a un sector llamado La Hacienda”, contó en Caracol Radio el subintendente Carlos Pita de la UNDMO en Bucaramanga.
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