La influencer Nicolle Figueroa y la realidad de ser madre en tiempos de redes sociales - LaPatilla.com

La influencer Nicolle Figueroa y la realidad de ser madre en tiempos de redes sociales

Nicolle Figueroa

 

Nicolle Figueroa, influencer salvadoreña y madre de dos pequeños, Zeus y Ares, enfrenta diariamente el desafío de criar a sus hijos en un entorno digital omnipresente. Aunque disfruta compartir momentos de su vida familiar, Nicolle mantiene una postura clara sobre la protección de la privacidad de sus hijos. Según ella, criar niños en la era de las redes sociales implica un ejercicio constante de equilibrio y toma de decisiones conscientes.

Desde sus primeros días como creadora de contenido en 2020, Nicolle experimentó rápidamente la popularidad gracias a su contenido auténtico y cercano. Cuando decidió formar una familia con Augusto Giménez, otro reconocido influencer latinoamericano, la dinámica cambió significativamente. Ahora, la responsabilidad iba más allá del contenido entretenido; era necesario decidir cuidadosamente cómo y qué compartir acerca de su vida familiar.





Nicolle siempre ha sido transparente sobre los desafíos de la maternidad. Su enfoque no idealiza esta etapa, sino que muestra la cotidianidad con sus aspectos positivos y negativos. Considera que ser honesta sobre sus dificultades ha generado una conexión más real y empática con otras madres y padres jóvenes que la siguen. Reconoce que la maternidad puede ser maravillosa, pero también agotadora, y cree que es importante normalizar conversaciones sinceras sobre estos temas.

Uno de los aspectos fundamentales para Nicolle es el respeto por la privacidad de Zeus y Ares. Ella es consciente de que, aunque sus hijos son parte de su contenido, esto no significa que sus vidas deban exponerse por completo. Con frecuencia menciona la importancia de establecer límites claros para asegurar que sus hijos crezcan en un ambiente protegido y seguro, alejados de situaciones incómodas o invasivas generadas por la exposición excesiva.

Para Nicolle, educar en la era digital también significa prepararse para las preguntas y preocupaciones futuras de sus hijos respecto a las redes sociales. Entiende que llegará un momento en que ellos decidirán sobre su propia exposición pública. Por eso, es cuidadosa al seleccionar qué momentos compartir y cuáles mantener en privado, garantizando que, cuando sus hijos crezcan, no sientan incomodidad por el contenido publicado.

Nicolle también reflexiona sobre la presión social que enfrentan los padres modernos debido a las comparaciones constantes en redes sociales. Ella misma reconoce haber sentido en ocasiones esa presión, pero decidió manejarla con sinceridad, mostrando la realidad tal cual es, evitando caer en la trampa de buscar aparentar perfección. Esto, asegura, ha reducido considerablemente el estrés y le ha permitido disfrutar más plenamente la maternidad.

El equilibrio entre vida familiar y laboral es otra de las preocupaciones cotidianas de Nicolle. Con un negocio propio y diversas responsabilidades digitales, la organización es clave. Ha aprendido a gestionar su tiempo eficientemente, marcando límites claros entre trabajo y familia. Aunque admite que no siempre es fácil mantener ese balance, considera que contar con apoyo es crucial. Nicolle no duda en aceptar ayuda de su pareja, familia o equipo cuando es necesario.

Además, Nicolle enfatiza la importancia de la comunicación constante con Augusto, especialmente en temas relacionados con la crianza y la exposición digital. Ambos deciden juntos sobre qué contenido familiar publicar, asegurando siempre el bienestar emocional de los niños. Para ellos, esta coordinación es esencial para evitar malentendidos o conflictos derivados de decisiones unilaterales.

Asimismo, Nicolle cree en la importancia de fomentar un entorno digital saludable para sus hijos desde temprana edad. Pretende educarlos para que sean usuarios conscientes y responsables en el futuro, entendiendo tanto los beneficios como los riesgos de las redes sociales. Considera esencial ofrecerles herramientas para manejar adecuadamente situaciones como el ciberacoso o la presión por la imagen pública.

Finalmente, Nicolle defiende la idea de que no todo momento familiar debe ser compartido públicamente. Para ella, mantener algunos recuerdos exclusivamente en privado fortalece el vínculo familiar. Esto refleja su convicción profunda de que, aunque ser madre influencer tiene ventajas, no debe comprometer jamás la integridad emocional ni la privacidad de su familia.

Con una perspectiva honesta, Nicolle Figueroa ofrece una visión realista y cercana sobre cómo manejar la maternidad en tiempos digitales, compartiendo aprendizajes útiles para otras familias que enfrentan desafíos similares.

NP