
Google ha identificado una red de presuntos estafadores que operaban a través de Google Maps, mediante la creación y venta de listados comerciales falsos. Esta práctica consiste en generar perfiles de negocios que no existen o han sido manipulados, para luego venderlos a terceros con fines fraudulentos.
Los perfiles incluyen información falsa, como nombres, direcciones y números telefónicos, y en algunos casos suplantan a empresas reales o utilizan cuentas legítimas que han sido hackeadas, desviando así la atención de los usuarios hacia servicios no autorizados o inexistentes.
Según la compañía, una investigación interna permitió detectar miles de perfiles ilegítimos, lo que derivó en una demanda judicial contra los supuestos responsables del fraude.
La investigación se inició tras una denuncia presentada por una empresa de Texas, que reportó un caso en el que un cerrajero sin licencia se hacía pasar por su negocio utilizando Google Maps. Según Google, este caso fue solo el punto de partida de un problema de mayor escala.
Esa denuncia activó una revisión más amplia que permitió a la empresa tecnológica identificar y eliminar más de 10.000 anuncios fraudulentos. Las irregularidades detectadas iban desde empresas completamente ficticias hasta cuentas legítimas que habían sido intervenidas por terceros sin autorización.
