Día Mundial de la Tuberculosis: por qué aún es una amenaza mortal a nivel global - LaPatilla.com

Día Mundial de la Tuberculosis: por qué aún es una amenaza mortal a nivel global

El diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis son gratuitos en todos los centros de salud y hospitales públicos del país según el Ministerio de Salud /Freepik

 

A pesar de los avances científicos y la disponibilidad de una vacuna, la tuberculosis aún es una de las enfermedades infecciosas más persistentes y mortales del planeta.

Por Infobae





Con el objetivo de concientizar sobre las consecuencias sanitarias, sociales y económicas de esta enfermedad, cada año, el 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis. Lo que podría parecer una enfermedad del pasado, relegada a los libros de historia clínica, sigue viva y activa, sobre todo en los sectores más vulnerables.

“Se trata de una enfermedad infecciosa que afecta a los pulmones y que es causada por una bacteria (Mycobacterium tuberculosis) que se transmite de una persona a otra a través de las gotitas de aerosol que permanecen en el aire tras haber sido expulsadas por personas con enfermedad pulmonar activa”, explicó a Infobae la doctora Jimena Falco (M.N. 137.203), que junto a su colega Carolina Baroni (M.N. 149.224), son coordinadoras de la sección Tuberculosis de la AAMR.

“Se estima que una cuarta parte de la población mundial está infectada por el bacilo de la tuberculosis, pero (aún) no ha enfermado ni pueden transmitir la infección. Este grupo de personas infectadas de forma latente tiene un riesgo de enfermar de tuberculosis a lo largo de su vida de entre el 5% y el 10%”, agregó.

La doctora Baroni precisó que las personas con infección tuberculosa latente no se sienten enfermas ni pueden transmitir el bacilo, y solo un pequeño porcentaje de ellas desarrollará la patología y tendrá síntomas. “El riesgo de enfermar es mayor en los bebés y los niños. Además, hay afecciones y conductas que pueden aumentar el riesgo de contraer la tuberculosis, como la diabetes, un sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por la infección por el VIH o el sida), la malnutrición y el consumo de tabaco”, precisó la experta.

La forma más común de esta enfermedad afecta los pulmones, pero puede diseminarse a otros órganos, como los riñones, la columna vertebral o el cerebro. En estos casos, conocidos como tuberculosis extrapulmonar, las complicaciones pueden derivar en cuadros severos como meningitis, artritis, osteomielitis o insuficiencia renal.

La sintomatología puede ser tan inespecífica como grave: fiebre persistente, sudoraciones nocturnas, tos de más de tres semanas, a veces con sangre, fatiga, pérdida de peso y del apetito. Aunque cualquiera de estos signos puede deberse a otras causas, los especialistas recomiendan consultar al médico si se presentan, especialmente si hay antecedentes de exposición a la bacteria.

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