Daniel Ortega nombró a Rosario Murillo como jefa suprema del Ejército de Nicaragua - LaPatilla.com

Daniel Ortega nombró a Rosario Murillo como jefa suprema del Ejército de Nicaragua

Rosario Murillo saluda durante un mitin en Managua, en una foto de archivo. Alfredo Zuniga (AP)

 

 

Rosario Murillo amplía su poder sin límites en Nicaragua. La esposa del presidente Daniel Ortega ha sido nombrada este martes, a través de una reforma a las leyes militares aprobadas de urgencia, como jefa suprema del Ejército nicaragüense, leal al mandatario. Es un escalón más en la consolidación de un régimen familiar en el país centroamericano, donde los Ortega-Murillo controlan todos los poderes estatales y un Estado policiaco que persigue a cualquier voz disidente. La reforma, aprobada por unanimidad por los diputados que obedecen al régimen, establece que en el Código Militar nicaragüense Murillo tendrá la misma capacidad de acción ante los militares que su esposo, el exguerrillero sandinista.





Por Carlos Maldonado | EL PAÍS

Ortega ya había nombrado a su compañera de casi toda la vida como su copresidenta, tras otra reforma a la Constitución ya en vigor. “El Ejército estará subordinado a la autoridad civil que será ejercida por la Presidencia de la República como Jefatura Suprema”, establece el nuevo texto de las leyes militares, con lo que queda marcada legalmente la autoridad de Murillo frente al Ejército. Ella, considerada la heredera del proyecto político autoritario de Ortega, tiene ahora voz y mando ante una organización que hasta ahora ha mostrado una lealtad inquebrantable hacia el mandatario, considerado su “comandante”. La medida convierte a Nicaragua en un Estado controlado por los intereses de una familia, tal y como ocurrió con la dinastía somocista, que gobernó con mano militar durante 47 años.

La reforma permite que los copresidentes dispongan de las Fuerzas Armadas, organicen la defensa del país y hasta ordenen operaciones militares si ellos consideran que la soberanía está bajo amenaza. En las manos de Ortega y Murillo estará también la decisión de nombrar no solo al jefe del Ejército, sino a sus mandos más cercanos.

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