
Diosdado Cabello atacó de nuevo a Ia Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en su show televisivo del pasado miércoles, cuando acusó a las autoridades eclesiásticas de supuestamente ignorar el dolor de los migrantes venezolanos deportados a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador por su presunto vínculo con la banda trasnacional Tren de Aragua.
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Durante su programa Con el Mazo Dando, Cabello dijo que «no resulta extraño en absoluto que la jerarquía eclesiástica de Venezuela no haya realizado ningún tipo de pronunciamiento o llamado a la justicia, en torno a los migrantes venezolanos secuestrados por el gobierno de Estados Unidos» y enviados ilegalmente a una cárcel en El Salvador.
«¿La jerarquía eclesiástica ha dicho algo de los migrantes venezolanos? ¿Habrá expresado su tristeza, su dolor, la solidaridad con los migrantes venezolanos?», comentó Cabello, quien agregó que «no puedo hablar de esa gente… son unos rolos de hipócritas».
Cabello pronosticó que, ante su comentario, «seguro que mañana sacan algo. Sáquenlo vayan, para comentarlo el miércoles (en el próximo programa)».
Pese a los dichos de Cabello, la acusación es totalmente injusta.
El pasado lunes 24 de marzo, en todas sus redes sociales, la CEV se suscribió al discurso del papa Francisco a favor de los migrantes, incluidos los venezolanos.
«Esta carta enviada a los obispos de Estados Unidos, es también para nosotros un mandato. Junto al papa Francisco exhortamos a todos los fieles de la Iglesia católica, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a no ceder ante las narrativas que discriminan y hacen sufrir innecesariamente a nuestros hermanos migrantes y refugiados», expresó la CEV en una publicación.
«Debemos construir puentes que nos acerquen cada vez más, a evitar muros de ignominia, y a aprender a dar la vida como Jesucristo la ofrendó, para la salvación de todos», sentenció el cuerpo eclesiástico.
