El Mundo: Desesperación y zozobra entre los familiares de los desaparecidos por el séquito de Maduro - LaPatilla.com

El Mundo: Desesperación y zozobra entre los familiares de los desaparecidos por el séquito de Maduro

Rory Branker (1), Guaiker González (2), Jonathan Guillermo Torres Duque (3), Brayan Sair Navarro Cáceres (4) y Rafael Tudares Bracho (5). Todos en paradero desconocido.

 

La duda es desgarradora. El sentimiento de no saber si un ser querido está vivo o muerto es algo que miles de venezolanos no desearían ni a sus peores enemigos, es decir, a los culpables del vacío en sus hogares. “Estoy sumamente devastada porque mi vida ha tenido un giro de 360 grados”, expresa Miriam Rojas, a quien sólo le queda refugiarse en su fe para clamar por su esposo. “Llevo más de dos meses sin saber dónde está, sin saber si él ha comido, si ha dormido, si ha pasado frío o si está enfermo. Esa incertidumbre es lo que me mata”.

Por: El Mundo





El modus operandi del régimen de Maduro para afianzar su “terrorismo de Estado”, como lo defienden organizaciones internacionales pro derechos humanos, no sólo se focaliza en castigar a los contrarios al chavismo, sino que pasa por torturar también a sus familiares. El horror presidiario en Venezuela comienza por ser un desaparecido antes que un preso político. De los 894 detenidos que registra el Foro Penal esta última semana, se desconoce el destino o paradero de 59.

Uno de ellos es Guaiker González, casado desde hace 21 años con Miriam. Desapareció el 15 de enero de 2025 y su esposa ni siquiera sabe quiénes ni cómo se lo llevaron. Sólo intuye el dónde. Él le contó esa mañana que pasaría por dos lugares. “A los dos sitios a los que ese día me dijo que iba a ir no llegó. Debe ser que se lo llevaron cerca de la casa, porque esos dos sitios están muy cerca”, cuenta. No hubo testigos, nadie vio nada. Pero el motivo estaba claro: Guaiker es el coordinador electoral regional de Vente Venezuela, el partido que lidera María Corina Machado, en el estado Carabobo. “Ya el mundo entero sabe que cuando estás en contra del Gobierno, por supuesto que eres un perseguido. Mi esposo es un perseguido político”, confirma Miriam.

Desde el 15 de enero esta venezolana inició un periplo para intentar dar con su compañero de vida. No hay entidad penitenciara o policial que no haya visitado, tanto en Valencia (Carabobo) como en Caracas. “He recorrido todas las cárceles sin señales ni respuestas”. Empezó por visitar el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de su estado. La recibieron en el aparcamiento. “Me dijeron que abriera el Instagram de mi esposo. Yo lo abrí, inocente, y vieron que había fotos con María Corina. Así que me dijeron que lo buscara en El Helicoide porque él era un preso político”.

Miriam pasó por el resto de las instituciones que orquestan las detenciones a petición de Diosdado Cabello, número dos de Maduro y ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz: la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB). También visitó prisiones. El temido Helicoide incluido. En todos los lugares la misma respuesta: “No dicen nada. Sólo: ‘Aquí no está'”. También ha acudido inútilmente a la Defensoría del Pueblo y a la Dirección de Derechos Humanos, fiscalía del Ministerio Público.

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