
El plan racionado de suministro de agua que favorece una vez por semana a las familias de la urbanización José Antonio Páez (Los Pozones) de Barinas, esta vez ha sido esquivo porque los apagones no permiten el encendido de las bombas que ayudan a llenar recipientes.
Corresponsalía lapatilla.com
En este y otros sectores aledaños, los apagones ocurren cada tres horas y, justamente hay electricidad a media mañana o a media tarde, cuando las personas se encuentran laborando.
«Si nos pela el chingo nos agarra el sin naríz», expresó un vecino que no ha podido recoger agua este fin de semana, porque su casa se encuentra en una zona de terreno bajo, donde requiere el uso de la bomba.
«Yo siempre tengo que esperar a que mis vecinos llenen sus tanques y tambores, y cuando apagan sus bombas es que yo prendo la mía para que salga agua, pero con apagones a cada rato a mí no me llega ese tiempo de tener agua», comentó.
