
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), en España, ha fallado en contra de una trabajadora que fingió que era muda y estuvo durante 16 años cobrando una prestación por incapacidad permanente absoluta. Los magistrados consideran suficientes las pruebas aportadas por la mutua, que sospechaba que la empleada no padecía el mal que decía padecer y contrató a un detective privado para demostrarlo. Este espió a la supuesta muda, la vio conversar con otras personas sin ninguna dificultad y llegó a entablar con ella conversación para preguntarle por una ubicación.
Por: El Periódico
El TSJA ha remitido el caso a la Fiscalía provincial para que esta determine si la trabajadora incurrió en un delito penal contra la Seguridad Social, ha abierto otra causa para estudiar qué multa por temeridad le impone y la Seguridad Social deberá decidir si le reclama las prestaciones indebidas cobradas durante esos 16 años.
Los hechos se remontan a 2003, cuando la mujer, que por aquel entonces trabajaba como cajera de un supermercado, es atacada por una clienta. Ello le genera un estrés que deriva en un cuadro psicótico y a raíz del mismo pierde el habla. Es por ello que la revisan los médicos de la Seguridad Social y le conceden una incapacidad permanente absoluta (IPA), por la que cobra una prestación. Como es un accidente laboral, es la mutua que tenía contratada la empresa quien se hace cargo del coste de dicha prestación.
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