El diagnóstico de dos científicos de la Nasa sobre cuándo será el fin del mundo - LaPatilla.com

El diagnóstico de dos científicos de la Nasa sobre cuándo será el fin del mundo

Cortesía

 

El fin del mundo es uno de los tópicos que más asusta a la humanidad. Durante los últimos años, científicos de todas partes del planeta elaboraron teorías acerca de cómo se dará ese momento. Aunque no existen datos verídicos que respalden esta teoría, diferentes instituciones calificadas se adentraron en el tema y se acercaron a una conclusión.

Por La Nación





En efecto, Kazumi Ozaki, de la Universidad de Toho, con sede en Japón, y Christopher Reinhard, del Nexo para la Ciencia del Sistema de Exoplanetas perteneciente a la NASA, realizaron distintas simulaciones mediante computadoras y descubrieron que el oxígeno en la Tierra no será eterno y, por ende, en millones de años, desaparecerá. Esto, irremediablemente, conducirá a la extinción total de la vida en el planeta.

El estudio de ambos científicos fue dado a conocer en la revista científica Nature y causó una fuerte impresión en los habitantes del planeta, quienes, durante los últimos años, escucharon diversas teorías al respecto que se fueron desvaneciendo al quedarse sin argumentos sólidos.

La conclusión más importante es que la Tierra dejará de tener oxígeno aproximadamente en mil millones de años. El detonante, según la investigación, radica en el progresivo calentamiento del Sol, lo cual producirá una drástica disminución de los niveles de dióxido de carbono.

“Las tormentas solares y otros fenómenos geomagnéticos alterarán la atmósfera del planeta. Una de las consecuencias más graves será la disminución del oxígeno, esencial para la vida”, deslizaron como conclusión de esta investigación que pondrá en jaque a la humanidad en un futuro lejano.

En esa misma línea, Ozaki y Reinhard puntualizaron: «Según los cálculos realizados con supercomputadoras, la vida en la Tierra dejará de existir en el año 1.000.002.021. Esto significa que restan 999.999.996 años hasta que el planeta sea completamente inhabitable. La pérdida de oxígeno y el aumento extremo de temperatura marcarán el punto final”.

Lea más en La Nación