Por un error de conducción, ahora puede ser deportada tras vivir 20 años sin papeles en California - LaPatilla.com

Por un error de conducción, ahora puede ser deportada tras vivir 20 años sin papeles en California

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En ciudades fronterizas como San Diego, en California, un simple desvío puede ser generar graves consecuencias. Es lo que vivió Ana Camero, una mujer de 65 años con más de dos décadas de vida en Estados Unidos, cuando un error al conducir la llevó a cruzar un límite inesperado al estar sin papeles: ingresó a una base militar.

Por La Nación





Un error de manejo que cambió la vida de una mujer en California

Una mujer mexicana de 64 años, identificada como Ana Camero, enfrenta un proceso de deportación tras cometer un error al conducir cerca del aeropuerto internacional de San Diego. Según reportó Telemundo, Ana terminó accidentalmente dentro de una base militar del Cuerpo de Marines, lo que provocó su detención por parte de la Patrulla Fronteriza.

El incidente ocurrió el pasado 7 de abril, cuando Ana, quien vive sin documentos en Estados Unidos hace más de 20 años, salía de trabajar y se dirigía a su casa. Hizo una parada en una gasolinera ubicada entre San Diego Avenue y Washington Street, y al intentar incorporarse a la autopista sur, tomó una calle equivocada que la llevó directamente a una entrada de la base de reclutamiento de los Marines.

Según relató su hija en entrevista, “solo fue una vuelta equivocada”. La joven, entre lágrimas, compartió que la última conversación con su madre desde el centro de detención de Otay fue desgarradora:

“Me quiero quedar con ustedes, me quiero ir. Es que no puedo hacer nada”, expresó Ana desde el centro de detención.

Patrulla Fronteriza y protocolos federales

Al ingresar a la base, los marines solicitaron una identificación oficial. Al no poder presentarla, se activó un protocolo de seguridad y se notificó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Cuando una persona sin debida autorización intenta acceder a una instalación federal, debe proporcionar una identificación oficial. Si no lo hace, se informa a las autoridades pertinentes, sin importar si fue por error. Por su parte, la Patrulla Fronteriza confirmó que sus agentes pueden asistir en instalaciones militares cuando son requeridos.

Sin récord criminal, pero en peligro

Una de las ventajas de Ana es que no cuenta con antecedentes penales ni infracciones en su historial. Además, su familia detalló que padece diabetes y tuvo dos cirugías en el pie para abrirle las arterias, lo que agrava su situación dentro del centro de detención.

“Estuve ahí como dos horas… Cuando vi que entraban las camionetas, ya sabía que esto no era bueno”, dijo una testigo presente durante la detención. Un abogado consultado por el medio citado comentó que, a pesar de haber ingresado a un territorio federal, la defensa es posible: “Si Ana puede comprobar su residencia, su empleo, y que no representa ninguna amenaza, podría defender su caso ante la corte», dioj.

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