
El partido semanal de fútbol apenas había concluido para los integrantes del equipo Conejo 60 Choppers, un club local de mayores de edad, cuando de pronto uno de ellos empezó a bailar, literalmente, con un balón al ritmo de la cumbia que sonaba.
Por: La Opinión
Ese hombre se llama Marcos Gaitán, es originario de El Salvador y tiene una sencilla pero admirable distinción: sigue jugando fútbol. Don Marcos tiene 96 años.
“Es una emoción increíble”, dice Marcos Gaitán acerca de lo que significa para él salir cada semana a la cancha del parque North Ranch Playfield, en Thousand Oaks. “Me siento como si estuviera empezando, aunque no lo hago como antes, pero lo siento igual, como si estuviera existiendo antes”.
Por obvias razones, el Sr. Gaitán participa relativamente poco en los partidos. No corre mucho por la pelota y sus compañeros del club lo dejan jugar con total libertad. Pero él es futbolista y se ve como tal, ocupando en esta ocasión la banda izquierda del campo.
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