Gangster Squad, un espectáculo poco original

Gangster Squad, un espectáculo poco original

“Gangster Squad” reúne un apabullante grupo de actores más que solventes -Sean Penn, Ryan Gosling, Josh Brolin, Emma Stone o Giovanni Ribisi- y una puesta en escena atractiva pero todo en ella suena a “déjà vu”, a terreno conocido y sobrexplotado, aunque logra al menos entretener.

Alicia García de Francisco/EFE





Una historia que llega este mes a las pantallas de Latinoamérica con muy poca originalidad en su concepto: un grupo de policías que actúan fuera de la ley para acabar con un temible gángster que domina Los Ángeles a finales de los años cuarenta.

Y en ese grupo de agentes, todos los estereotipos posibles: el cerebro, el tirador, el honesto o el guaperas que mantiene una relación con la chica del jefe de los gángsters.

Nada nuevo bajo el sol para una película dirigida sin ninguna personalidad por Ruben Fleischer, que se ha limitado a copiar los clásicos del género en su estilo, en su atmósfera y hasta en sus diálogos, mezcla de ironía y de realidad y que sirven para descargar la tensión.

A eso se añade una violencia bastante gratuita, especialmente en una tremenda primera escena de apertura, que pretende demostrar el carácter salvaje del malo protagonista, un Sean Penn que da toda una lección de histrionismo.

Aunque tampoco es que ofrezcan sus mejores interpretaciones Gosling o Brolin, que también tiran de estereotipos para componer sus personajes de guaperas y de poli honesto, respectivamente.

Las persecuciones, eso sí, están bien rodadas. Y la película resulta entretenida si el espectador no tiene altas expectativas de renovación de un género que cada cierto tiempo ofrece un buen ejemplo de cine, algo que no cumple “Gangster Squad”.

Se limita a ser otra película más de gángsters y encima a beber -pero para ser una copia y no un homenaje- de las historias más clásicas de un género que ha dado grandes momentos al cine y sólo hay que pensar en las protagonizadas por ejemplo por Humphrey Bogart. EFE