Oscar Pistorius, paranoico y amante de las armas

Oscar Pistorius, paranoico y amante de las armas

 

 





Rebautizado como “Blade Gunner” por la prensa sudafricana tras la muerte de su novia, el campeón paralímpico Oscar Pistorius, modelo de coraje para millones de discapacitados, es descrito como una persona paranoica, cuyo amor por las armas se convirtió en obsesión.

El tiempo que Pistorius pasaba en su residencia fortificada de Pretoria, elegida en 2009 como “la finca más segura de Sudáfrica”, el atleta estaba permanentemente en guardia y fuertemente armado, como muchos de sus compatriotas preocupados por las terroríficas cifras de criminalidad en el país.

Un periodista del New York Times ha explicado que un día Pistorius sacó una pistola en medio de una entrevista y se puso a reptar por el pasillo, tras haber escuchado un ruido que consideró sospechoso.

Lamentando que el periodista no conociese nada sobre armas, el atleta le llevó a un campo de tiro vecino, precisando que iba allí “solo de vez en cuando, cuando no podía dormir”.

“¡Entrar en casa y escuchar la lavadora, pensando que se trata de un intruso e ir al combate en modo de reconocimiento hasta la despensa!”, escribió en la red social Twitter el pasado mes de noviembre.

Un reportero del Daily Mail británico se sorprendió al encontrar “bates de cricket y de béisbol (…) detrás de la puerta, una pistola cerca de su cama y un fusil automático en una ventana”.

El diario sudafricano The Citizen ironizó este viernes al titular “Blade Gunner” (del inglés “gun”, pistola), en referencia al sobrenombre de “Blade Runner” con el que se conocía mundialmente al atleta, debido a las prótesis de fibra de carbono en forma de patas de felino que utilizaba para correr.

Irónicamente, la compañía estadounidense Nike lanzó una campaña publicitaria en la que el atleta decía “I am the bullet in the chamber” (“Soy la bala en la recámara”) y que ya fue retirada tras el suceso.

La prensa sudafricana describe a Oscar Pistorius, de 26 años, como una persona de fuerte carácter. Sus vecinos dieron cuenta de frecuentes altercaciones con sus sucesivas novias.

Amante de las rubias, Pistorius pasó una noche en prisión en septiembre de 2009 después de haber sido acusado de agresión sexual por una joven de 19 años durante una fiesta, aunque el fiscal abandonó los cargos.

El atleta respondió entonces demandando, sin éxito, a la joven por falso testimonio y a la policía por detención ilegal, reclamando una gran cantidad de dinero por daños y perjuicios.

Meses más tarde, cuando se encontraba con un amigo que había atropellado y matado a un peatón, el deportista impidió a los periodistas fotografiar el accidente, alegando simplemente “porque soy Oscar Pistorius”, denunció el diario Beeld.

Estrella en su país, leyenda del atletismo mundial alabado por su voluntad de hierro, Pistorius fue acusado formalmente por un juez de Pretoria este viernes de la muerte de Reeva Steenkamp, de 29 años, una modelo con la que salía desde noviembre pasado, a la que habría matado de cuatro disparos en la madrugada del jueves, día de San Valentín.

Pistorius declaró hace tres años en una entrevista al diario francés Libération que era favorable a la pena de muerte “para los crímenes de sangre” porque este tipo de sucesos le “afectaba mucho”.

Antes de saltar a las portadas de sucesos de todos los medios de comunicación, el corredor sudafricano entró en la historia del atletismo mundial en los Juegos Olímpicos de Londres-2012, al convertirse en el primer campeón paralímpico que participaba en el evento.

Pistorius nació sin peronés y sus padres decidieron que le amputaran las dos piernas por debajo de las rodillas cuando tenía 11 meses. Aprendió a andar con prótesis y desde niño le gustó enfrentarse deportivamente a atletas sin discapacidad.

AFP