Los demonios de Da Vinci llegan al corazón televisivo de Cannes

Los demonios de Da Vinci llegan al corazón televisivo de Cannes

Artista, inventor, soñador, idealista y, ante todo, genio renacentista. El camino que llevó a Leonardo Da Vinci a pasar a la posteridad queda retratado en una nueva serie, “Da Vinci’s Demons”, cuyo estreno mundial llegó hoy a Cannes.

Detrás de un proyecto que sobre el papel parecía inviable se encuentra David S. Goyer, responsable de éxitos como la trilogía “The Dark Knight” (El caballero oscuro), que apostó por retratar la faceta menos explorada de un personaje cuya capacidad intelectual fue a su vez su mejor baza y fuente de todos sus tormentos.

La serie, producida por Adjacent Productions para Starz Entertainment, llegará el 12 de abril a esa cadena y a Fox, y cuenta ya con ocho capítulos, que “con un poco de suerte”, según explicó hoy Goyer, se espera que sean solo el principio de las hasta seis temporadas previstas.





“Es un programa sobre Da Vinci antes de que se convirtiera en Da Vinci. Una persona arrogante, autodestructiva, (…), pero que también sabía ver la belleza en la naturaleza”, señaló su guionista, que promete que no se van a esconder las controversias sobre su sexualidad.

La idea comenzó a gestarse hace dos años, acabó siendo rodada principalmente en Gales pese a estar ambientada en Italia, y se ha servido de muchos efectos visuales, “muchos obvios y otros no”, para captar el mundo desde la mirada de su joven protagonista, encarnado por el británico Tom Riley.

“Creo genuinamente que si hubiera vivido hoy habría preferido ser conocido como científico e inventor antes que como pintor, pero era la pintura la que le aportaba el dinero”, destacó Goyer en uno de los paneles organizados en MIP TV, la feria más importante del mercado audiovisual, que se inauguró hoy.

La pantalla descubrirá a un Da Vinci con halos de superhéroe, pero la realidad, según su guionista, no distaba mucho del personaje retratado, “conocido por ser un gran jinete, ambidiestro, y un excelente espadachín”.

Su obsesión por todo tipo de maquinaria bélica, por no solo “vislumbrar el futuro”, según sus creadores, sino por inventarlo, constituye una parte central de la trama, que pese a ser una “fantasía histórica”, está respaldada por meses de investigación.

Goyer recuerda que ya de niño, y antes de saber que Da Vinci era el autor de la Mona Lisa, se acercó al artista a través de sus inventos como la escafandra, el tornillo aéreo o la máquina voladora, prototipos que encuentran en la serie sus fuentes de inspiración.

Y aunque según él es “difícil saber lo que la gente conoce o no del personaje”, adelanta que no va a defraudar ese retrato también del bastardo que buscaba legitimidad, o del insurgente que aspiraba a subvertir a las élites.