Quien pague por servicios sexuales se enfrentará a un año de cárcel

Quien pague por servicios sexuales se enfrentará a un año de cárcel

Actualmente en Europa existen 3 modelos legales sobre el tema. El sueco contempla fuertes sanciones para los clientes, bajo la lógica de que “si no existe demanda, no habrá oferta”.

Desde 1999, Suecia castiga a quien pague por obtener servicios sexuales. Los clientes no lo tienen fácil: si son descubiertos se arriesgan a una pena de un año de cárcel o a una cuantiosa multa. La premisa sueca es que si no hay demanda no habrá oferta.





Un modelo que este país defiende y que ha exportado a otros como Noruega, Islandia o Singapur. Ahora, Francia e Irlanda estudian seguir sus pasos.

En Suecia, desde que entró en vigor la ley, unas 5.700 personas —todos, salvo contadas excepciones, hombres— han sido detenidos por comprar sexo o intentar hacerlo. De ellos, algo más de la mitad han sido condenados, aunque ninguno ha entrado en prisión. Han esquivado las rejas abonando una multa de al menos un tercio de sus ingresos diarios durante dos meses.

“No se trata solo de condenas. La ley busca un cambio social, ser ejemplarizante. Y se está logrando”, asegura la comisaria Kajsa Wahlberg, relatora nacional contra la Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual. Diez años después de que entrara en vigor la inédita ley, el número de compradores de sexo había descendido del 13,6% a menos del 8% de la población, según datos del Instituto Sueco.

Aunque la norma —que es apoyada por más del 70% de los suecos— no ha conseguido encerrar a los clientes sí ha conducido a una reducción palpable de la prostitución callejera: antes de la ley unas 600 mujeres ejercían en las calles de Estocolmo cada día; actualmente no son más de diez, según estimaciones de la policía.

¿Cuáles son los modelos legales sobre prostitución en Europa?

Actualmente, en el viejo mundo conviven tres modelos de regulación del comercio sexual: el sueco o abolicionista; el holandés o legalista; y los prohíben el proxenetismo.

– Suecia penaliza desde 1999 a todo aquel que pague por tener sexo. Fue pionero en este modelo legal que diez años después copiaron Islandia, Singapur, Israel o parte de Corea. También Noruega, con una novedad: se persigue a aquellos que hacen turismo sexual.

– Finlandia castiga la compra de servicios sexuales, aunque solo en los que la prostituta sea víctima de las redes de trata de personas.

– Holanda y Alemania son el modelo contrario; allí la compra de servicios sexuales no se castiga y se permite en determinadas zonas y lugares. En Holanda las prostitutas pagan impuestos, tienen derechos y obligaciones.


El Dínamo