Aprueban visa al padre de Snowden para que pueda visitarlo en Rusia

Aprueban visa al padre de Snowden para que pueda visitarlo en Rusia

Lon Snowden, el padre del extécnico de la CIA Edward Snowden, quien filtró documentos sobre los programas de espionaje en EE.UU., afirmó hoy que ya recibió el visado para visitar a su hijo en Rusia, donde se encuentra bajo asilo temporal.

En una entrevista en la cadena ABC, en la que compareció junto a su abogado Bruce Fein, Lon Snowden afirmó que no cree que su hijo pueda enfrentar un “juicio justo” en Estados Unidos, dados los comentarios emitidos por diversos funcionarios estadounidenses.





“Como padre querría que mi hijo regrese a casa si creyese que el sistema judicial va a ser aplicado de manera correcta”, afirmó.

Respondía así al presidente de EE.UU., Barack Obama, quien instó en una rueda de prensa el pasado viernes a Snowden a que regrese al país para presentar su caso ante los tribunales.

El padre del extécnico indicó que no ha mantenido contacto con su hijo desde que está en Rusia y señaló que su intención es viajar a Moscú “en los próximas semanas”.

Por su parte, Fein explicó que han conversado con el abogado ruso que está colaborando con Snowden, Anatoly Kucherena, quien les ha comunicado que se encuentra “cansado” y ahora espera recuperar fuerzas.

El ex técnico de la CIA, de 30 años, aterrizó en Moscú el 23 de julio pasado, procedente de Hong Kong, en su huida de la Justicia estadounidense después de haber revelado una trama de espionaje global de los servicios secretos de su país.

Snowden permaneció hasta el 1 de agosto en la zona de tránsito del aeropuerto moscovita de Sheremétievo, sin haber podido volar a otro país ya que las autoridades de EE.UU. le anularon todos sus documentos.

EE.UU. insiste en pedir la entrega de Snowden, a lo que Rusia se niega al no existir un tratado de extradición, y el caso ha provocado un conflicto diplomático y la anulación de la cumbre bilateral que el presidente Barack Obama tenía previsto celebrar con Vladímir Putin a principios de septiembre en Moscú.

EFE