José Ignacio Guédez: Más que una salida, necesitamos una solución

Ene 11, 2017 11:40 am
Publicado en: Opinión

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Mucha gente confunde la política con deseos y las estrategias con predicciones, al punto que hay quienes intenta dividir a la oposición entre los que quieren salir de Maduro ya, y los que prefieren esperar un poco más. Nada nuevo, por cierto, desde que comenzó esta pesadilla llamada revolución, hemos cometido exactamente los mismos errores. Es hora de aprender.

Para pasar la prueba del opositómetro comienzo por recordar que el partido que represento (La Causa R) fue el primero en proponer un mecanismo constitucional para cambiar de Gobierno anticipadamente, cuando redactamos e introdujimos en el parlamento un proyecto de Enmienda para recortar el período y convocar elecciones presidenciales a finales de 2016. Llama la atención que los más entusiastas ahora con el abandono del cargo, no se dieron ni por aludidos con este mecanismo que sí está claramente establecido en la constitución y sobre el cual hay un claro precedente, además de haberse intentado en el momento estelar de la Asamblea Nacional.

Pero el problema ya no es de propuestas, sino de dirección política. Cualquier cosa que se intente, desde el dialogo hasta la rebelión, pasa por contar con un comando estratégico unificado para que pueda tener éxito. Por lo tanto el primer paso para todo lo que se quiera hacer, es refundar la MUD. Lo otro es seguir en un torneo de iniciativas estériles para diferenciarnos entre nosotros privilegiando el crecimiento de una franquicia específica en perjuicio la Unidad Democrática, la cual sigue siendo una necesidad fundamental que no tiene sustituto en la actualidad.

Es normal que dentro de la MUD existan visiones y concepciones políticas y estratégicas diferentes, aunque nos una el mismo propósito. Siempre ha sido así, porque no es cualquier unidad, se trata de una unidad plural, de ahí su adjetivo de “democrática”. Esas diferencias se debatían a lo interno hasta llegar a un consenso claro que representaba a todos los miembros de la MUD quienes acataban la decisión y la asumían como propia, hubieran estado o no de acuerdo inicialmente.  Describo esta perogrullada política porque a pesar de ser el ejercicio fundamental de la democracia y la clave de la unidad, es justamente lo que ahora no somos capaces de lograr por no contar con un reglamento vigente que pondere los pesos de cada organización y formalice una instancia con quorum de decisión. Y es que el reto histórico que tenemos como dirigencia es la reinstitucionalización democrática del país, la cual debe comenzar por nosotros mismos. Sin reglamento no hay MUD, así de sencillo.

Pero hay quienes se sienten más cómodos con un derecho a veto que les permita estar dentro de la MUD cuando le favorece y distanciarse cuando les conviene, sin normas que lo comprometan y dirimiendo las diferencias por la vía de los hechos con la ley del más fuerte. Esto debe acabarse si de verdad queremos construir entre todos un cambio que le devuelva la democracia a Venezuela para salir de la crisis. Se trata, no de improvisar salidas que terminan en callejones, sino de conseguir una solución adecuada y definitiva al problema de fondo que es la falta de democracia.

Quedémonos con la imagen de alternancia, unidad y democracia que se dio en la juramentación de la nueva directiva de la AN, la cual se logró justamente por haberse redactado una norma para la renovación de los cargos con un año de anticipación. Debemos ser diferentes, no entre nosotros, sino en relación con la dictadura. Urge institucionalizar la Unidad, entendiendo que ella nos trasciende a todos por el bien de un país que no puede cambiar un sectarismo por otro, sino que debe reencontrarse en el marco de un Estado de Derecho vigente y justo. Unidad y voto es la consigna. El cambio vendrá cuando estemos listos.

@chatoguedez




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