Cuando el Golpe Militar se justifica, por @CarmonaBorjas

Cuando el Golpe Militar se justifica, por @CarmonaBorjas

 

thumbnailRobertCarmonaBorjasPara un demócrata convencido, es muy difícil disertar sobre las justificaciones de un golpe de estado en un país que como Venezuela ha sido devastado por una clase política que puede ser ilustrada a través de la marcha arrasadora y destructiva de una marabunta que solo deja a su paso territorios asolados.

Hasta el hartazgo, Hugo Chávez usó todos los medios a su alcance para justificar los rapaces, traidores y asesinos intentos de golpe de estado que desplegaron sus felones conmilitones contra las instituciones democráticas. Hablaba de una cantidad de problemas y males que, si bien existían, no llegaban a la situación de tragedia que sufrimos hoy los venezolanos.





Hacía referencia Chávez a la cantidad de políticos corruptos que según él se habían enriquecido en el ejercicio de sus cargos. Esos personajes han sido convertidos en vulgares roba gallinas por participantes de las ridículas acciones militares de 1992 que hoy ostentan fortunas que no pueden esconder. Por mencionar solo tres casos, los gobernadores de Bolívar, Táchira y Zulia son unos mini zares cuyas fortunas montan millones de dólares. No contentos con eso, han permitido que sus familiares y su entorno se enriquecieran de forma absolutamente inmoral. Si los roba gallinas explicaban para el difunto comandante las criminales intentonas de 1992 imagine usted apreciado lector si un golpe se justifica en este momento en Venezuela.

Se cansó el megalómano de hacernos creer que en la era democrática la gente comía perrarina. Su enrevesada mente se inventaba razones para ensalzar las golpistas acciones criminales que lo hicieron ser conocido por la opinión pública. Habló de los niños de la calle, de los pobres, de los que se iban a la cama sin comer. Lo cierto es que Venezuela no había visto una situación de hambre como la que vivimos ahora. Hay niños que conforman bandas criminales que roban y asesinan militares. Otros sufren desnutrición crónica porque sus padres, hundidos en la miseria, no tienen como adquirir los alimentos necesarios. Son muchos los niños que mueren por enfermedades que nuestros derruidos hospitales no son capaces de atender. No se puede negar que en esta materia estamos muchísimo peor que a principios de los noventa. Si para el chavismo, estos asuntos honestamente llamaban a dar un golpe de estado imagino que no pueden negar que en estos momentos un derrocamiento militar del fantoche en el poder ES NECESARIO.

Hablando de este individuo, nos encontramos ante el inquilino de Miraflores de mayor incapacidad intelectual de la historia. Esto ha tenido repercusiones funestas sobre el devenir de nuestro país. Es corrupción nombrar a su propio hijo, Nicolás Jr. el Iletrado, como ministro de su propio gabinete. Es corrupción permitir que sus sobrinos usaran el hangar presidencial para traficar droga. Es corrupción que su esposa colocara a toda su familia en cargos de importancia. Nunca un presidente había estado tan cerca del narcotráfico, el tráfico de influencia, la corrupción y el nepotismo como Nicolás Maduro. Esto sin mencionar su indolencia por la gravedad de la crisis humanitaria que sufren los venezolanos. Si algún presidente ha merecido en nuestra historia ser derrocado por un movimiento que busque reimponer la moral en Miraflores es su actual ocupante.

Siguiendo con la quincalla discursiva del comandante encontramos entre sus argumentaciones que Venezuela era dominada por el imperio y que se hacía lo que ellos ordenaran. En este momento la situación es mucho más lamentable. Venezuela ha sido invadida pacíficamente por una sub potencia como Cuba. Fue tal el grado de estupidez de Chávez que hasta pagó por ser colonizado. Clama ante los ojos de Dios que los militares venezolanos no hayan reaccionado con el debido compromiso patriótico para evitar este desaguisado. Al contrario, vimos en su momento circular fotos del actual ministro de la defensa genuflexo entre las piernas de Fidel Castro. El coloniaje cubano aceptado y defendido por esta clase política amerita que sean barridos del poder.

Para colmo de males, la corrupción genética del chavismo llevó a torpedear por todos los medios la voluntad popular que eligió una Asamblea Nacional el 6D2015. Fue tal el asedio que terminó en el golpe de estado que le propinó el TSJ por orden de la nomenclatura cubana. Vale la pena recordar que es Chávez quien dice que la disolución de la AN es un golpe de estado. Mientras tanto, los obesos generales dedicados a enriquecerse con los dineros de los venezolanos se hacen los desentendidos ante la gravedad de la crisis que diezma al pueblo hora tras hora.

Cualquiera me diría que para los problemas que sufrimos serían suficientes las elecciones. Y en teoría es verdad. El problema es que mientras Chávez justificó sus payasadas golpistas con el argumento de que el CSE dependía de los partidos políticos, el CNE se ha convertido en el obstáculo más grande para el ejercicio del voto en los anales de nuestra historia. Unas corrompidas y fanatizadas rectoras hacen de todo para evitar que el pueblo se manifieste. Impidieron el Referéndum Revocatorio y se han hecho las desentendidas con las elecciones de gobernadores con la excusa baladí de la legitimación de los partidos. Deben tener en cuenta estas señoras que han estado violando el derecho humano a elegir de casi veinte millones de venezolanos. Estas señoras son las que al final hacen que el golpe sea inevitable. Su perruna obsecuencia con el invasor cubano les impide darse cuenta de la magnitud del delito que están cometiendo y que no prescribe.

Mientras, el venezolano es víctima de la peor calidad de vida del continente. Está frente a una clase política putrefactamente corrompida que le impide usar las salidas constitucionales previstas. Unos individuos encumbrados en el poder que los desprecian. Unos militares que se han convertido en miembros armados del nefasto PSUV. Un juego trancado.

Y cuando se trancan los juegos no hay más salida que la rebelión. La verdadera. La de un pueblo que reclama su derecho a ser libre. Como se puede leer en la declaración de independencia de los Estados Unidos:

“… cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su felicidad.”

Sin duda alguna, esa es la situación de Venezuela en este momento. El golpe militar SE JUSTIFICA.

Robert Carmona