Miguel Méndez Rodulfo: ¡Llegó la hora!

Abr 21, 2017 12:41 pm
Publicado en: Opinión

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¡Al fin! Este desgraciado gobierno va a salir. Como quiera que se vea, Maduro tiene contados sus días en el poder. Esto ya no se aguanta más porque la gente presenta un estado de hartazgo insoportable contra el chavismo en todas sus formas. Ya no es solamente la clase media, depauperada y en ruinas, sino también los pobres, hambrientos y desesperanzados, quienes quieren dar al traste en forma definitiva con este régimen malvado y sin un dejo de humanismo. Cuando el títere de los Castro regresó de Cuba hace poco y se dirigió a San Félix, no tuvo en cuenta que se encaminaba hacia la cueva del lobo. Se le olvidó que el estado Bolívar se había sublevado contra el gobierno 4 meses atrás y lo había hecho con una furia popular desbordante y hasta irracional. Claro, se conjugaron varios factores: la crisis política, la económica, la escasez de alimentos y medicinas, la inflación imparable, la eliminación arbitraria e intempestiva de la circulación del billete de cien bolívares (sin contar con otra opción), la ausencia total del suministro de gasolina y la incomunicación derivada de la imposibilidad de recargar los teléfonos celulares, ya que los sitios de recarga sólo prestaban servicio mediante el pago de efectivo. Olvidando estas circunstancias, Maduro aterrizó en Puerto Ordaz, tenía la seguridad de estar en territorio chavista, ya que al enfilar hacia San Félix sus partidarios lo recibirían con vítores y sus diferentes anillos de seguridad cubanos y la Casa Militar, le aseguraban tranquilidad y un baño de multitudes. Como todos sabemos no fue así. Ya las marchas y protestas callejeras habían sido ordenadas por la MUD, y hacía dos días que el país protestaba; de manera que en este escenario no le podía esperar otra cosa que piedras, botellas y huevos, además de maldiciones, toda clase de groserías y empujones que nadie pudo controlar; hechos que pudimos ver hasta el cierre desesperado de la cadena nacional. Esa noche el país constató, en un video que circuló profusamente en las redes, dos cosas: un pueblo enardecido y una pérdida del miedo. Además, sectores populares de Puente Hierro, Caricuao y Petare, así como en otras ciudades del país, protestaron reciamente.

El 18 de abril, los personeros chavistas declaraban por los medios de comunicación que la marcha opositora no podía acceder a territorio chavista, como si el centro y el oeste de la ciudad capital fueran sus feudos particulares y un enclave donde ellos constituyen una mayoría absoluta. El régimen, mintiendo como siempre, busca aún crear percepciones; sólo que en este caso ya no posee ni la frescura, ni el liderazgo, ni la fuerza, ni el dinero para poder engañar a la gente como lo hacía en los primeros años del gobierno. Ya no hay tal polarización como pretenden hacernos creer. La mayoría de los habitantes de centro, del oeste y del sur de Caracas, odian a este gobierno y le quieren dar término a su mandato. Sólo la fuerza bruta de la Guardia Nacional y de la policía, impide que las marchas opositoras sean recibidas con vítores en esas zonas.

Por otra parte, llama la atención que el grito de batalla de las marchas de la oposición del día 19 de abril, fuera la significativa palabra “libertad”. Este término en boca de los estudiantes, de la juventud, de la gente en general, mueve a reflexión, porque expresa lo que el país siente: que está preso, que está enclaustrado en una “rotunda” que lo oprime y subyuga, por lo que busca desesperadamente salir de esta dictadura insoportable. Este clímax es el germen de un movimiento, de una dinámica que no debe detenerse sino hasta que demos al traste con este infame gobierno. Hay que aprovechar el impulso de esta gesta para posibilitar la incorporación masiva de los sectores populares. Así el pueblo será el factor decisivo para derrumbar las bases podridas del chavismo y echarlo al cesto de la historia. La pedrada en el ojo que le dieron a Maduro en San Félix, marca un antes y un después de la insurgencia del pueblo contra el chavismo.

Miguel Méndez Rodulfo
Caracas 21 de Abril de 2017




VPI/LaPatilla

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