Orlando Viera-Blanco: Los tartufos de la política

Orlando Viera-Blanco: Los tartufos de la política

 

Orlando Viera-Blanco  @ovierablanco
Orlando Viera-Blanco @ovierablanco

“Son las cadenas de esos falsos devotos de la política e integridad ciudadana, las que han escurrido la política venezolana de los últimos tres lustros”

Los analistas de cotillón, esos que generalizan y hacen serpentinas con todo pasado conductor a Chávez o todo presente que no los haga presidentes (dixit Poleo), normalmente poco arriesgan y mucho hablan. Tejen un vuelo muy corto, y muy desenfadado (“un gallináceo” le llamaba Betancourt), donde con una pretendida autoridad moral, echan plomo, piedra y candela sobre todo paso opositor. Poco les importa que estemos a tiro de una guerra civil. Para estos conspicuos tartufos de la política (L’imposteurs de Moliere, padre de la Comedia Francesa), todo acierto o evento que debilite al gobierno, es una conspiración cubana. Como las setas, hay que tenerles cuidado. Algunas se comen, pero envenenan…





Jean-Baptiste Poquelin, (Moliere), pronto comprendió que la comedia es la mejor forma de entender la vida y desnudar la hipocresía. “Corrige las costumbres riendo” sentenció. Por eso prefiero mil veces un análisis de Claudio Nazoa o Laureano Márquez, que cualquiera que nazca del hígado de los apocalípticos, para quienes la negociación se ha convertido en una obsesión. Vale la pena recordar que el ladino Tartufo, era un personaje que exageró su devoción religiosa y llegó a ser el director espiritual de su benefactor, Orgón. Desde su impostura [Tartufo] trató de casarse con su hija, seducir a su ex esposa Elmira, y despojarlo de su fortuna sacándole de su propia casa. Sin duda muchos de los “Tartufos criollos”-analistas de botiquín- sufren de las carencias del poder; de ansiedades de fama, boga y figuración, que los lleva a teclear sin pensar, es decir, esculpir sandeces. O sobreestiman al oficialismo o subestiman a la oposición. Sin embargo no renuncian a ser los guías sigilosos de la política, seduciendo a las “Dorinas”, a las criadas de los príncipes, para luego patearles de sus propios feudos. Moliere-perverso y sinuoso-hacía de estos falsos devotos espirituales, una parodia que alertaba como tales bufones pastorales para nada eran portavoces del sentido común…”No sé si es mejor rectificar y suavizar las pasiones humanas que pretender eliminarlas por completo” predijo Poquelin. La hipocresía de los tartufos jamás será eliminada. Pero si persiste, hay que delatarla.

NO es verdad que llegamos a Chávez por culpa de “por estas calles”, de la anti política (que hoy si marcha a galope, insensatamente); por el sobreseimiento de Caldera a Chávez; el fracaso de Carmona, la traición de AD a CAP o no ir a parlamentarias (2005). Las causas no son hechos aislados. Es la falta de sentido de unidad y consenso. No hemos logrado objetivos de cambio por una terrible insuficiencia política. Falta de coherencia y humildad. Es ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Es la cabra que siempre salta pal’ monte, ergo 11A/2002 o 13A/2013, fechas en las que se logró desplazamiento de poder, y por esa impenitente división promovida por los tartufos, de cuya gula o ingesta mediática se deslizaron los demonios,  retornó y triunfó el desmadre que hoy padecemos….

Cuanto desprecio y fractura descargan nuestros dimes y diretes de galbana insulsez, que reducen nuestra realidad al pírrico cántico “de una negociación a espaldas del pueblo”. Que sociedad tan compleja podemos llegar a ser, minada de egoísmos, narcisismos, displicencias y arrogancias, que el contrario conoce muy bien (igual las porta), y utiliza para partirnos como galleta de soda. El pueblo también da cuenta de esa pelea a cuchillo. Son las condenas de esos “falsos devotos de la integridad ciudadana”, las que han escurrido la política venezolana de los últimos tres lustros y donde un puñado de evangelistas o puristas de la anti política, han sembrado deliberadamente la inquina, e ignorado los inmensos esfuerzos y sacrificios de la gran mayoría de los líderes de oposición. Tartufos que quieren ser los muchachos de la película pero no escriben (ni aplican) un sólo guion.

La AN cumplió el mandato del 16J. Designó 33 nuevos magistrados que hoy tienen orden de arresto. Asumen riesgos y persecución. Pero la agenda avanza. El gobierno se deslegitima y valida la intensificación de una intervención internacional sin precedentes. Trump ni EEUU amenazan en vano. Sólo notifican. Muchos hablan de “casus belis”. Otros de ocupación humanitaria. Ya ha habido ensayos en frontera y aguas internacionales. Quieren sancionar a PDVSA y al gobierno paria. Y no dudo que el gobierno recule su ANC. Pero los obsesivos de Twitter y YouTube deshojan margaritas… “Negociarán o no negociarán”.  Un despropósito político, ciudadano e intelectual sin parangón, que muchas veces explica por qué el conductorsobrevive las peores barbaridades desde el poder. Es torpeza de la desunión, que nos derrota.

El escenario está a la vista. Aun habiendo “elección constituyente” (30J), esa ANC tiene sus días contados. EEUU no quedará de brazos cruzados. Y una gran mayoría de países le acompañará a una intervención definitiva. A lo interno, apoyemos a nuestros líderes y activistas. Negociar no es l’état de la question. El tema es recuperar la libertad y la democracia. ¿La forma? Ni la definen ni la ejecutan los impostores de Moliere. La decide y la acompaña el pueblo…Un mandato que quedó escrito el 16J, y que está en pleno desarrollo.

@ovierablanco