Julio César Arreaza: Generación ejemplar

Ago 13, 2017 9:42 am
Publicado en: Opinión

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La Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), se funda en el año 1927. En 1928 siendo Raúl Leoni su presidente se organiza la Semana del Estudiante y las acciones de la Generación del 28, que significaron un jalón fundamental de las luchas democráticas. En los sucesos de ese año, ante la ausencia de partidos, juega la FEV un papel singular, introduce con valentía la actitud insurgente que conmovía a los jóvenes en los festejos de la Semana del Estudiante, aprovechando la ocasión para vocear  consignas libertarias y despertar la conciencia nacional.

A Beatriz I, querida prima, Peña Arreaza, la reina de los estudiantes, le corresponde ser símbolo de las luchas juveniles contra la dictadura.

El año 1928 es un año crucial en la vida de la nación y tal es la fuerza de los planteamientos de la generación surgida de sus luchas que la conciencia de la nación por fin se pone en marcha hacia la recuperación de su destino.

La Generación del 28 marca el comienzo de una jornada histórica contra la tiranía, tuvo  resonancia en el pueblo venezolano y contribuyó a su despertar cívico.

La Semana del Estudiante se inició un 6 de febrero, en carnavales, con diferentes actos culturales,  y los estudiantes universitarios supieron hacer uso del derecho a la protesta. La Generación del 28 no se queda petrificada en una protesta finita contra la tiranía de Gómez, sino que entra en la historia e inventa la política. La tiranía es la negación de la política  y los jóvenes como dirigentes civiles son los fundadores del poder civil en Venezuela. A ellos debemos la extensión del voto y la fundación de los partidos políticos modernos. Introducen la tolerancia con el adversario porque así se actúa en política. Afirman el carácter colectivo de la actividad política, eluden el “yo” y lo sustituye por “el nosotros”.

Su entrega en masa a la policía para acompañar a sus líderes presos por el régimen de terror, significa que han sabido borrar la frontera entre dirigentes y dirigidos, el que está preso es el pueblo entero. La persuasión, la retorica y la palabra para defender ideas son lo propio de la política, la palabra es su arma filosa y acerada. No se callarán más nunca. La política venezolana entra en una nueva fase de lucha que conducirá al 18 de octubre de 1945 y el 23 de enero de 1958.

La Generación del 28, entre los cuales destacan Villalba, Betancourt y Leoni, cataliza las grandes transformaciones de la Venezuela contemporánea. Los jóvenes políticos se obsesionan con la honradez administrativa; marcan su carácter civil, antimilitarista y, anticaudillista. Cuando un sistema político solicita o se deja imponer un padrote como el tirano Gómez, podrá ser cualquier cosa, menos una democracia.

No más prisioneros políticos, torturados, asesinados, ni exiliados!




VPI/LaPatilla

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