En desagravio a @maibortpetit, por José Luis Centeno

En desagravio a @maibortpetit, por José Luis Centeno

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Estimada Maibort Petit,
Una vez más me dirijo a usted, interesado como estoy en aclarar públicamente mi equivocación, “que generó alegría y herramientas” en su contra para los funcionarios del régimen que la persiguen, así como a su familia en Venezuela, y la “amenazan de muerte por decir la verdad y destapar escándalos de corrupción con evidencias desde los tribunales norteamericanos”, en ese sentido reitero lo que le manifesté en privado, sabiendo que hago lo mejor:

“Es comprensible que se sienta agredida, ofendida y difamada, porque nada tiene que ver con la Fiscal, reconozco mi error y sin que suene a una burda excusa, los niveles de atropello que he sufrido, así como mi familia y la familia de mis defendidos, y en especial mis clientes, me encegueció ante la posibilidad de que la perpetradora se estuviera lavando la cara, lo cual me puso en una posición por lo menos incómoda y que no tuve el tino, de suponer que mis palabras desbordarían mi ira y mi ponderación. Se dé su pulcra trayectoria y en verdad lo lamento, a la vez reconozco haber omitido el hecho de que quien violó los DDHH no fue usted como periodista, sino la Fiscal Luisa Ortega Díaz, en ese sentido me alteró la posibilidad de que ella se estuviera haciendo la mosca muerta, particularmente recordar las veces que se le negó el pan y el agua a Kamel Salame y como León Heredia les pagaba a ella y a su esposo para mantenerlo encarcelado indefinidamente fue determinante en mi desatino y bajo ningún concepto busco con ello ser excusado por usted, al contrario, acentúa la falta de respeto en que incurrí y de la cual estoy profundamente arrepentido.”





No dudé por un momento en reconocer mi error, como tampoco dudaré en seguir cuestionando las supuestas buenas intenciones de Luisa Ortega Díaz de Ferrer, una posición que no es nueva en mí, como tal vez se ha podido dar cuenta he venido denunciando sistemáticamente los ilícitos administrativos y/o hechos de corrupción en los que está incursa en complicidad con su esposo Germán Ferrer, antes y después que huyera del país, haciendo énfasis en sus faltas graves a la recta administración de justicia, cuyas expresiones extremas son los presos políticos, a quienes he dedicado varios artículos destacando aspectos detestables en la aplicación de “la acción penal” por parte de quien hoy pretende erigirse en un “dechado de virtudes” inexistente durante su gestión al frente del Ministerio Público.

Cuando le referí “los niveles de atropello” sufridos a consecuencia de los vicios y maldades instaurados por Luisa Ortega Díaz de Ferrer en su condición de Fiscal General de la República, no exageré, con el preso político Kamel Salame Ajami lo vivimos a diario, está pagando una “pena carcelaria” que supera una década por un delito forjado, un delito grave y delicado como lo es el delito de narcotráfico, por el cual nunca ha sido ni investigado, ni procesado, ni acusado, lo cual generó un daño moral irreparable, ya que nuestras familias, hijos y amigos fueron afectados socialmente por esa temeridad que se promovió desde el portal web de la Fiscalía General de la República, errónea calificación que el Ministerio Público hubo de desestimar por falsa e infundada en noviembre de 2014, sin embargo, ella como Fiscal General se negó a solicitar la libertad de nuestro defendido en acatamiento al Principio de Buena Fe, conducta que esperamos no repita Tarek William Saab que como Defensor del Pueblo solicitó una medida humanitaria en su favor.

Así como Ortega Díaz mintió ejerciendo obscenamente la acción penal en el caso de Kamel Salame Ajami, le mintió en la entrevista que le concedió a usted, obviamente, reflejar lo dicho por la entrevistada fue un acierto, evidencia falsedades y despropósitos sobre los cuales emití una opinión errada en relación a usted, un yerro que lamento profundamente y dio lugar a esta aclaratoria pública, tras la cual espero tenerla como mi mejor aliada ante el Departamento de Estado, así como ante otras autoridades competentes de EE.UU. con sede en Washington D. C., a los fines de corroborar que Luisa Ortega Díaz usó documentos forjados atribuidos a la Drug Enforcement Administration (DEA) y a la legación diplomática de esa nación en Venezuela con los que incriminó dolosamente a Kamel Salame Ajami por intereses pecuniarios.

Atentamente, un servidor.

José Luis Centeno S.

Cualquier información, comentario, desahogo o sugerencia por la dirección electrónica [email protected], el teléfono 0426.1529612 o por mi cuenta en Twitter @jolcesal