Rafael Gallegos: Cuentos de farsas electorales

Feb 13, 2018 8:56 am
Publicado en: Opinión
EFE / Miguel Gutiérrez
Referencial. Foto EFE / Miguel Gutiérrez

 

Para las presidenciales del 22 de abril la “revolución” ofrece un juego de fútbol con árbitro rojo y manos amarradas. A los gobernantes que padecemos no les interesa la democracia, sino mantenerse en el poder… “como sea”.

Por Rafael Gallegos originalmente en Petróleo sin Reservas

Nada nuevo, la historia electoral de Venezuela está saturada de caretas y farsas, caracterizadas por leyes arbitrarias, represión o simplemente fraudes. Para muestra algunos botones:

1897, IGNACIO ANDRADE O EL FRAUDE DESCARADO… Joaquín Crespo iba a cumplir seis años en el poder. Por exigencia de “su” Constitución debía seleccionar un sustituto. Entonces nombró a Ignacio Andrade como candidato presidencial para que le cuidara el coroto por cuatro años. Éste era oriundo de Mérida; pero las malas lenguas le decían el “ilustre cucuteño”. Y después dicen que exageramos con aquello de la historia que se repite.

El candidato Andrade no arrancaba. El Mocho Hernández, su principal rival, arrasaba con las multitudes. En el fraude más descarado de nuestra historia, Andrade sacó 406.610 votos y el Mocho apenas 2.203. El pueblo burlado inventó aquello de “el Mocho se quedó con las masas y Andrade se quedó con las mesas”.

Ante el fraude, el Mocho se alzó. Joaquín Crespo, el hombre fuerte, salió a combatirlo; pero en la Mata Carmelera lo asesinaron disparándole desde un árbol. El presidente Andrade -el hombre de las mesas – quedó sin soporte y tuvo que abandonar el poder ante la llegada de Cipriano Castro, quien arribó a Caracas en un ferrocarril, acompañado por los mismísimos partidarios de… Ignacio Andrade. Así es la vida.

1913, GÓMEZ ENCARCELA A LOS QUE SE CREEN SU CUENTO… Cuando Gómez tumbó a su compadre Cipriano Castro, muchos creyeron que se iniciaba un período democrático. Para las elecciones de 1914, el periodista Rafael Arévalo González cometió la ingenuidad de lanzar la candidatura presidencial del Dr. Félix Montes. La respuesta de Gómez fue apresar a González, y el Dr. Montes ni corto ni perezoso se autoexilió en Curazao. Luego por más de 20 años, nadie se lanzó a la presidencia. No era para menos.

Gómez murió en su cama en 1935, humedecido por el llanto de sus áulicos, que en el propio cuarto del moribundo mostraban su gomecismo a punta de berridos. Y el pueblo… padeció una terrible dictadura impregnada de analfabetismo, paludismo, hambre, tortura, y cárceles. Por cierto, Gómez llegó a ser el hombre más rico de Venezuela.

1957, PÉREZ JIMENEZ CORRE SOLO… Pérez Jiménez también tenía “su” Constitución. En 1957 se le vencía el período presidencial y si se lanzaba “competitivamente” (como dicen ahora) perdía. Cualquier parecido con la Venezuela de hoy… es cierto. Entonces sus leguleyos le inventaron un plebiscito que por supuesto ganó el dictador. Ganó pero no convenció, porque quedó más ilegítimo que nunca. A los 50 días, estaba pidiéndole asilo en… ¡República Dominicana!… a su colega Chapita.

2018, “MI” YONSTITUTENTE… Con precandidatos inhabilitados, con los partidos PJ, VP, Puente y MUD anulados; con el árbitro rojo – rojito, con dominio absoluto de casi todos los poderes, con fecha de elecciones tan adelantadas que atropellan al proceso y con el grotesco ventajismo del gobierno, se lanza Maduro a la reelección en medio del repudio del mundo democrático e inmerso en un país destruido por ellos mismos a niveles de guerra.

El gobierno firma en solitario un “acuerdo”. La oposición, llena de razón, no lo rubrica. Algo así como una boda donde uno de los novios dice no y el otro insiste en que sí está casado.
– Yo me casé, yo firmé.

– Pero yo no, entonces NO estamos casados- replica el casi consorte.
– No importa, yo iré a la calle para que el pueblo firme y diga que nos casamos.
Así, no hay boda que valga, y mucho menos luna de miel.

Maduro irá a la elección solo, o con un telonero. Entonces el repudio popular, la ilegitimidad y el rechazo internacional crecerán “como crece la sombra cuando el sol declina”.

Lo que todos sabemos, incluyendo a los “revolucionarios”, es que si se hacen elecciones “competitivas”, tendrían que hacer sus maletas.

Pero la historia desarrolla anticuerpos contra las autocracias: Vargas vs Carujo, López y Medina vs Gómez; Betancourt, Leoni, Caldera, Villalba y Larrazábal vs Pérez Jiménez.

Y ante esta “revolución” destructora de Venezuela, hay un liderazgo que si se une (y por favor únanse)… está llamado a rescatar la democracia. Ya los rectores, los curas y los estudiantes dan los primeros pasos.

Pueblo hambriento solicita democracia sin caretas.

PD. Leí la nueva revista “Diplomacia”, del Embajador Julio César Pineda. Magnífica factura y un contenido de política internacional que llena un vacío en estos momentos tan álgidos. Felicitaciones y los mejores augurios.




VPI/LaPatilla

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