Diáspora sin pasaporte y sin voto electoral, por Jesús Alfonso Sánchez

Feb 14, 2018 8:50 pm
Publicado en: Opinión

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La alexitimia es un desorden de tipo neurológico que genera en quienes la padecen una notoria incapacidad para poder controlar y reconocer sus propias emociones y, por lo tanto, los lleva a tener dificultades en materia de expresión verbal. En concreto, podemos establecer que las características que tiene toda persona que sufre de esta enfermedad son las siguientes: dificultad tanto para identificar como para describir emociones y sentimientos, reducida capacidad para la fantasía, problemas para diferenciar lo que son las sensaciones que experimenta su cuerpo respecto de lo que son sentimientos, notoria preocupación por lo que son los hechos externos o los detalles…

Los afectados por este síndrome, conocidos como “alexes”, son incapaces de percibir y ver de lejos lo cercano para detectar la inmensa desmemoria que nos envuelve el padecimiento de la Alexitimia social, ambas como epidemias mortales.

Ojalá la nomenclatura de los que detentan el poder político, económico, militar y religioso se someta a la vacunación contra esta epidemia que ha alcanzado mente o cuerpo o espíritu de la gente. Por ejemplo, observar a personas embarazadas, niños y ancianos hurgando en la basura para comer, observar cómo personas sin distingo de clases padecen o mueren por falta de medicamentos e insumos más elementales, ver la impotencia y la frustración en los ojos y gestos de la mayoría de la población en las interminables colas para conseguir: un NO HAY, es una frustración, un golpe sin poder quejarse ante nadie, observar la mediocridad e indiferencia de algunos ambiciosos disque dirigentes políticos (más interesados en el poder que en su compromiso de servir al prójimo), observar el día a día de un régimen opresor, totalitario y militarizado, con las pocilgas- cárceles repletas de presos políticos e inocentes por el hecho de ser disidente-opositor sin derecho a la legitima defensa, ya que los jueces y tribunales son instrumentos vacios – ciegos al servicio de la dictadura actuante sin ningún tipo de destello para ejercer la Libertad de expresión y de movimiento como tipifica la vigente CRBV/1999. La ANC cubana nos esta cercenando el derecho de elegir a través del ejercicio del voto directo, secreto y universal con un arbitro imparcial CNE, que convoque elecciones limpias, transparente donde se garantice y se respete el resultado de los escrutinios del voto emitido por el ciudadano elector dentro y fuera del país.

Este es un régimen sin escrúpulos, como señala: Freddy Ríos: “Si eres electoralmente peligroso te inhabilito; si llegaras a ganar te hago fraude; si te permito ganar algún espacio político te quito los recursos; si te abstienes y no votas, te elimino como partido; si protestas te meto preso y si te rebelas te mato. ¿Por qué el chavismo radical y madurismo militar convoca estas elecciones ahora?- respuesta porque es lo que más le conviene al gobierno en este momento crucial.

Al gobierno le interesa aprovechar el “desánimo” que cunde entre las filas de la oposición. Las perspectivas económicas son muy malas. El país entró en un proceso de deterioro muy agresivo de los indicadores económicos, además, van a empeorar. Mientras más tarde se hagan las elecciones más difícil lo va a tener el gobierno.

Es oportuno recordar al ciudadano de a pie, que la constitución nacional vigente establece en el artículo 231 que el candidato elegido a la Presidencia de la República tomará posesión del cargo “el 10 de enero del primer año de su período constitucional”, y el artículo 298, señala la regulación de los procesos electorales: “no podrán modificarse en forma alguna (…) en el lapso comprendido entre el día de la elección y los seis (6) meses inmediatamente anteriores a la misma”. Las supuestas elecciones que propone la Asamblea Constituyente con el ilegal CNE debiera realizarse dentro de los seis (6) meses anteriores al diez (10) de enero de 2019, por tanto cualquier otra interpretación distinta de la Constitución será arbitraria y por tanto generadora de graves conflictos sociopolíticos en la población que no aguanta mas este despelote.

Hay contraste que debemos analizar como plantea sobre la diáspora; Luis Vicente León, articulista, EN (04-02-18), que señala: “…Y entonces entiendes a los que se fueron y a los que se van. Primero lo hicieron muchos de los que más tenían. Llevaron sus familias y sus patrimonios lejos para protegerlos de lo que temían que pasaría y pasó. La pulverización del valor de sus inversiones en Venezuela, que hoy hay que poner casi en cero en el balance de las empresas, igual que en el de Sofía, Pedro y Ramón. Después se fueron muchos de los más educados y formados. El país se les volvió hostil y cavernícola. Su desarrollo profesional estaba comprometido. Mientras la tecnología, la ciencia, la medicina, la educación avanzaba en el mundo a pasos agigantados, en un mundo globalizado, su país retrocedía hacia una primitivización inimaginable en el siglo XXI. En un focus group nos decían: “Venezuela es Macondo. Y Macondo es bello y sabroso, pero ahí no se puede vivir”. Se fueron entonces los doctores más preparados… y los más jóvenes. Los ingenieros más audaces… y los más jóvenes. Se fueron los economistas más internacionales… y los más jóvenes, los administradores, los periodistas, los músicos (incluyendo los cuatristas), siempre los más dispuestos a asumir riesgos… y los más jóvenes.

Y entonces comenzó lo que tenía que comenzar. Se están yendo los demás. Los que no tienen patrimonio que perder, pero sí familias que mantener, en el medio de una hiperinflación espantosa que no saben cómo enfrentar ni entender…Y las despedidas de cada día ponen esa tristeza en el alma y en el corazón de la población que se queda y la que se va y deja el país más prometedor de América Latina, convertido en fábricas moribundas, constructoras en terapia intensiva, medios de comunicación con bombonas de oxígeno, colegios sin maestros, universidades sin PhD’s, ni internet, hospitales sin especialistas, teatros sin artistas… pueblos, calles y casas muertas…”

¡Ojala! Que la diáspora fija y errante de muchachos capacitados y adultos regresen para que reivindique con honor y patriotismo a nuestra nación que llora de dolor con llanto conmovedor. También aquellos que huyeron del terror, hambre, enfermedades… sin dinero, sin pasaporte y ahora sin poder votar para elegir a sus propios gobernantes. Así de las cosas.

NOTA: Anteayer, día de la juventud pasó sin pena ni gloria, no hay nada que celebrar en dictadura feroz. Solo queda rebobinar recuerdos de un pasado rebelde con causa.

Hoy día de San Valentín, día del AMOR, día de los enamorados tampoco hay nada que celebrar como antes en democracia, que aun “pelando” no se conseguían ni una mesita en restaurantes ni ramos de flores ni cubículos posaderos agotados con anticipación por reservación de infieles y de mal queridos. Todo tipo de crisis es perniciosa para la población por decir lo menos para no atosigar el tema. ¡Felicidades




VPI/LaPatilla

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