No viajes a Lima Nicolás, por Domingo Alberto Rangel

No viajes a Lima Nicolás, por Domingo Alberto Rangel

Domingo Alberto Rangel  @DomingoAlbertoR
Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Como parte de una maniobra dirigida a encubrir lo vital y poner de relieve boberías, los medios y las redes sociales están llenas de entrevistas a viejos carcamales en retiro que alguna vez fungieron como embajadores del puntofijismo, algunos reciclados por un tiempo al comienzo del primer gobierno bolivariano.

Todos dicen lo mismo, muchas tonterías disfrazadas como si fuesen razonamientos académicos, todas apuntando a lo obvio: “El presidente Maduro no debe asistir a un cónclave donde los otros invitados lo han declarado persona no grata”.

¡Santo Cielo, descubrieron la América estos dinosaurios, a ver si logran patentar el invento!





Me sorprende que toda una pandillita de diplomáticos jubilados pero con ganas de volver, ignoren en sus peroratas los puntos más importantes: Uno, que los Presidentes bolivarianos son irreverentes hasta cuando duermen.

Y dos, que discutir sobre la asistencia a la Cumbre de Lima es una solemne pendejada… salvo que estos sabios bizantinos estén a sueldo por quienes diseñaron la maniobra encubridora.

Sobre lo primero más que recordar, como hacen los dinosaurios, cuando a Fidel Castro lo invitaban pero al tiempo le hacían ver que no era persona grata en aquellas Cumbres donde se pretendía como ahora reunir los gobernantes de América para resolver problemas, excluyendo al más veterano… ciertamente corrían otros tiempos.

A ver, intentando el imposible que los dinosauros del estatismo puntofijista aprendan a discernir entre Comunismos y comunismos… que los hay de distintas clases y categorías.

Cuando los funerales de Hugo Chávez, evento popular cuando observé venezolanos venidos de todos los estados, muchos pagando con “vacas” el autobús que los trajo a Caracas… asistieron también varios mandatarios que se podían catalogar como comunistas cuando no dictadores totalitarios.

Todos, revolucionarios o no, vestían de formal negro cómo estila la etiqueta en tales eventos.

Solo uno de ellos lucía estrafalaria corbata roja… ya saben a quién me refiero porque Nicolás Maduro en aquella oportunidad fungió como Presidente encargado que venía de ejercer la Cancillería por varios años y lógicamente tenía las cámaras apuntándole… a él y a su corbata.

No era la primera oportunidad que un gobernante bolivariano aprovechaba para hacerse notar… que es la norma para el socialismo del siglo XXI a diferencia del estilo que aún priva en Moscú, La Habana o Beijing… donde el negro y solo ese color… es luto.

Sin abundar recuerdo que Hugo Chávez intentó besuquear la Reina de Inglaterra, palmoteó al Emperador del Japón y en la ONU señaló que “el Diablo ayer estuvo aquí”. ¿Entonces… de qué se quejan los bobalicones que ahora ponen a Fidel Castro como si el cubano fuese una especie de Osmel Souza, ahora caído en desgracia merced a un libro de Ibéyise Pacheco, en materia de moda para mandatarios?

Pero eso es calderilla porque Nicolás Maduro no es bobo y seguramente no irá a Lima ni por tierra, ni por agua o por mar… salvo que negocie pero eso es una especulación poco probable. Recordemos más bien las declaraciones jactanciosas de la Chilindrina, cuando era Cancillera nuestra y amenazó con ingresar a la Cancillería argentina “hasta por las ventanas” como coleado en fiesta. Puro fuego de artificio.

Significativo es lo segundo: ¿Por qué asistir a una reunión donde pueden ser mayoría los que van a chulear al presidente venezolano –o al cubano también- y donde según dijo Hugo Chávez “son reuniones inútiles en las que se pierde el tiempo”?

Ese sería el argumento, aparte de otros funambulescos como que “en Lima me van a asesinar”, del gobierno para que Nicolás Maduro se quede en Caracas resolviendo otras nimiedades como la situación en las fronteras, el lanzamiento del petro o el desmantelamiento del cerco económico.

Desde el punto de vista de la oposición o mejor dicho, del sitial donde se vele por los intereses del pueblo venezolano del que todos somos parte, hay mejores argumentos si no para que nuestro Presidente evite un bochorno internacional que a nadie le conviene, al menos para poner las cosas en claro porque como digo discutir si Nicolás va o deja de ir a lima es asunto intrascendente… propio de gafos o de vagabundos pagados para oscurecer… salvo para el propio gobierno que es quien adereza la agenda de discusión pública… o también para quienes dirigen ese cadáver insepulto que es la Mud.

Al gobierno le conviene convertir la declaración de “persona no grata” contra el Presidente… en lucha nacionalista contra el Imperio. Saben que eso es popular.

Y a la Mud también le conviene que el público pase por alto el grado de indefinición, la desunión a causa de intereses mezquinos y la carencia de líderes, programas o simples ideas para zanjar la actual y gravísima situación… que caracteriza a esa alianza.

Para ellos lo mejor es que pasen los días mientras los sabios persas de la Mud deciden como poner de acuerdo a los miembros de su nomenclatura divididos por ir a la elección del 22-A o abstenerse.

Y para ello, no hay mejor cortina que esta discusión boba no vaya a ser que siga creciendo la molestia o peor, que el pueblo opositor les exija a los supuestos dirigentes dejar de lado el socialismo estatista… para comenzar desde la oposición… a proponer capitalismo… popular si quieren.

Por eso… si me preguntan si creo que Nicolás Maduro debe ir o abstenerse de viajar a Lima… o si me preguntan si soy o no abstencionista… contesto… ¿Y eso qué importa?