Cástor González: Foco

Abr 17, 2018 7:35 am
Publicado en: Opinión
Cástor González @castorgonzalez
Cástor González @castorgonzalez

Ante tantas y variadas circunstancias en la vida, siempre es difícil mantenernos enfocados en lo importante, en lo trascendente; y el caso Maduro no es la excepción. Por momentos, agobiados con la avalancha de información derivada de múltiples escenarios y actores, llámese Cumbre de Las Américas, Parlamento Europeo, OEA, ONU, Corte Penal Internacional, Macrón, Rajoy, Macri, Borges, Ledezma, Henri, Vecchio, Smolansky, Timoteo, Varela, Trump, Pence o en fin, cualquiera de las fuentes de información, poder o liderazgo que constantemente claman por retomar la Democracia en Venezuela, resulta fácil que la fuente de los males se diluya y se vea borrosa; sin embargo, siempre es preciso y necesario recordar, repasar y subrayar porque estamos en lo que estamos; lo cual es simple, contundente e indiscutible y es que Maduro, sus cómplices, compinches y acólitos, devastaron a un país que hoy a duras penas sobrevive soportado por un heroico voluntarismo ciudadano!

La conducta errática, a veces oscura y el siempre presente cálculo de las aspiraciones individuales, hacen que con razón la sombra de la duda se pose sobre los actores políticos de siempre, de quienes la ciudadanía reclama transparencia, asertividad y desprendimiento. Sin embargo, claro está que la dirigencia política tampoco la tiene fácil, ante tantos y destacados actores de una sociedad civil que formada en democracia despliega un constante y permanente escrutinio crítico e implacable sobre cada una de las acciones de esa clase dirigente, que pareciere encontrarse siempre en una suerte de estado de sospecha. Así las cosas, entre una sociedad que acusa a gran parte de los políticos de ineficientes y una clase dirigente hipersensible que combate a quien le acusa descalificándole como guerrero del teclado; así de simple, en esa lucha desenfocada se nos va el país de las manos, pues a diario se pierde de vista donde está la fuente de nuestros males.

A estas alturas y luego de cinco años de desgobierno madurista, solo los cerebros bien lavados albergan sinceramente alguna duda sobre quien es el culpable del descalabro. Solo un muy pequeño cúmulo de venezolanos sometidos a la implacable desinformación de las redes comunitarias financiadas por el gobierno pueden dar crédito a la tesis de la guerra económica. Pero más lamentable aún, es que también a estas alturas algún dirigente o actor social que se autodefina como opositor, invierta un solo minuto de su tiempo en la descalificación y el intento de destruir a sus pares, en lugar de reconocer, respetar y enaltecer el esfuerzo de todo aquél que al igual que él mismo se embarcó en la épica tarea de desmontar y erradicar el modelo autoritario que hoy gobierna a Venezuela.

Los motivos para el recelo y la crítica en nuestro propio bando abundan y el esfuerzo por brindar el beneficio de la duda a determinados actores y en determinadas circunstancias es poco más que difícil, pero las razones para enfocar todas las baterías en contra de quienes son causa de la debacle son infinitamente superiores. Ahora mismo TODOS HACEMOS FALTA y ya el tiempo hará de las suyas y nosotros mismos una vez superada esta fase recesiva, colocando a cada quien en su lugar, pues quien albergue alguna duda sobre el aprendizaje colectivo que hemos tenido como sociedad a lo largo de 19 años, no ha entendido y por lo visto no entenderá que el favor de las mayorías se inclinará por quien haya puesto por delante a Venezuela por encima de todo!

Perder el foco nos aleja del objetivo, mientras que enfocarnos y tener siempre presente que los responsables de este doloroso accidente en la historia contemporánea de Venezuela están esencialmente en el otro bando y no en nuestras filas, nos acerca inexorablemente a esa meta tan ansiada de transitar el camino de la modernidad.

Cástor González

Abogado

Presidente del Centro Popular de Formación Ciudadana (CPFC

@castorgonzalez




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