Pedro Vicente Castro Guillen: En oposición a la dialéctiva negativa

Pedro Vicente Castro Guillen: En oposición a la dialéctiva negativa

Pedro Vicente Castro Guillen @pedrovcastrog
Pedro Vicente Castro Guillen @pedrovcastrog

La dialéctica negativa se convierte en un verdadero desafío en las sociedades con regímenes políticos con alta propensión totalitaria como es el caso de la Venezuela subyugada por Nicolás Maduro. Esta se expresa en los mitos de la llamada “negatividad artificial”, en la perspectiva de que es imposible cambiar, modificar o someter la lógica del poder autoritario, puesto que todos los tipos de oposición a ella ya han sido preprogramados de forma mística en el mero funcionamiento del sistema. En esta perspectiva de una impotencia social ontológicamente inevitable, la acción se vuelve un epifenómeno que es el justo castigo de los errores de la oposición y sus falsas creencias en la omnipotencia de la acción política.

Por su puesto, en nuestro contexto esta cadena de razonamientos paralizantes no se produce por generación espontánea sino que es impulsada desde el poder, con una cadena de razonamiento como esta: el socialismo proporciona un tipo de legalidad social y política capaz de absorber de manera automática toda acción opositora. Cosa que viene reforzada por los aliados de la coalición gobernante que desean conducir a los ciudadanos a ejercer sólo la política previamente trazada desde el poder, como las elecciones del 20M, como el único camino posible, donde la “victoria” de Maduro sería una demostración más de los poderes místicos del poder autoritario para salir triunfante.

Este tipo de artificio negativo, pretende de manera efímera construir una oposición a la medida del castro-chavismo-madurismo, esconder sus profundas debilidades, el hecho de que sólo se sostienen por la voluntad inescrupulosa de usar la fuerza sin ninguna medida, ni escrúpulos.





Para esta falsa negatividad tampoco cuenta el hecho de cada vez más evidente del aumento de la temperatura social como resultado de la escasez de alimentos y medicinas. De una hiperinflación que destruye no sólo el poder adquisitivo de los ingresos, sino toda la estructura de necesidad que sostienen la posibilidad de un desarrollo normal del sistema de vida de la sociedad. Por sólo mencionar un caso que afecta todo el comportamiento de los ciudadanos como es la destrucción del sistema de público de transporte.
Lo que nos espera a los venezolanos es un endurecimiento de todas las carencias y penalidades que hasta ahora son ya sumamente irritantes y difíciles de tolerar. La crisis no está esperando que se produzca el fraude del 20M para endurecer, sino que está acelerando inmisericordemente como se puede observar en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana.

Esto nos da las señales de lo que pasará en el muy próximo futuro, como es un incremento de la protesta social que irá coincidiendo con la reorganización de los partidos y el surgimiento de los nuevos dispositivos de lucha como el Frente amplio. Hemos visto que se dan los primeros pasos para la coordinación de la lucha social en diversos ámbitos: en los sectores de la salud, en el sector de la construcción, en el Movimiento Estudiantil, entre otros.

El chavismo-madurismo, sabe y siente que las luchas sociales se aceleran sienten la presión de la Comunidad Internacional Democrática. Cada vez les es más difícil hacerse los locos frente a la imposibilidad de gobernar al país, porque la crisis alcanza a todos los sectores sociales. Incluso a los colectivos que se reducen aceleradamente porque ninguna remuneración en bolívares es atractiva y los dólares son para quienes desde la cúpula monopolizan el poder.

El chavismo-madurismo se divide frente al hecho de que la presión de la Comunidad Internacional Democrática, no los afecta a todos de la misma manera ni con las mismas consecuencias, el reloj suena para ellos de distintos modos y con diferentes niveles de riesgos.

Es por todo lo anterior que no hay que dejarse atrapar por la negatividad que el régimen y sus aliados nos quieren inocular, haciendo desconfiar de nuestras propias fuerzas y de la pertinencia de nuestras ideas y de nuestra voluntad de no acompañar una farsa electoral que nos hundiría aún más en la noche totalitaria.

Debemos poner todo nuestro esfuerzo en la lucha articulada en cada uno de nuestros sectores, lugares de trabajo, urbanizaciones en organizarnos para derrotar la dictadura y recuperar la democracia.

@pedrovcastrog