Matan a dos personas en menos de 24 horas en Ciudad Guayana

Foto Archivo

Dos asesinatos se reportaron la madrugada de ayer en Ciudad Guayana. El primer crimen ocurrió a las 2:30 en el sector Los Arenales, en San Félix. David Eduardo Plasencia Pajarero, de 20 años, murió a causa de varias heridas por arma de fuego en la cabeza.

Texto Correo del Caroní

La mamá del joven, María Pajarero, relató que “como de costumbre nadie sabe nada y nadie vio. Ahorita no se puede salir a ninguna hora y si uno denuncia a los azotes nos queman la casa y nos buscan para matarnos. No sé quién mató al segundo de mis 7 hijos”, señaló la mujer desde las puertas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

María estaba dormida cuando la llamaron por teléfono para avisarle lo ocurrido, “fui al sitio y ahí estaba tirado, la policía me dijo que le dispararon con cuatro tipos de arma, todas las heridas fueron en la cabeza. Él iba de regreso a la casa luego de estar en casa de su tía”, apuntó.

Horas después, a las 4:20, otro homicidio movió a las autoridades policiales, esta vez en la manzana 15 del sector Riberas del Caroní, en Puerto Ordaz. A Diógenes Antonio Salmerón Martínez le dispararon desde un vehículo en marcha. El hombre de 29 años iba a su casa, en ese mismo sector.

Familiares indicaron desconocer cómo ocurrió el crimen, sólo informaron que era padre de 4 niños, que trabajaba en CVG Alcasa y pertenecía al sindicato de la construcción Sutic-Bolívar. Desde el Cicpc señalaron que el hombre era un obrero de la empresa básica y que tenía dos registros policiales desde 2011: uno por droga y otro por robo de carros.

Representantes del Cicpc al momento de levantar el cadáver se llevaron a un ciudadano detenido por resistirse a la autoridad y para averiguaciones, pues al parecer el hombre es propietario de una bodega y estaba despachándole “cigarros” a Diógenes segundos antes del ataque que acabó con su vida. “Él estaba dormido y salió a comprar cigarros, no sabemos nada más”, dijo uno de los familiares de la víctima, que esperaba la entrega del cuerpo.