El Bayern de Guardiola, la supercopa europea y los deberes pendientes

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El nuevo Bayern de Pep Guardiola entra en el parón FIFA con el bálsamo que significa haber conquistado la supercopa europea, el único título continental que le faltaba a los bávaros en sus vitrinas, y con una serie de deberes pendientes que tiene que resolver a la mayor brevedad posible.


Rodrigo Zuleta-EFE

“Si hubiéramos perdido la supercopa, habrían empezado las discusiones y hubieramos tenido problemas”, admitió el director deportivo del Bayern, Mathias Sammer.

En rigor, una derrota en la supercopa hubiese convertido la semana en una semana desastrosa, tras el empate a domicilio contra el Friburgo el martes pasado, en un partido en el que Guardiola había optado por la rotación para reservar a jugadores importantes de cara al duelo contra el Chelsea de Jose Mourinho.

Es claro que el empate contra el Friburgo fue desafortunado, el Bayern no estuvo brillante pero jugó mejor, pero dejó claro una vez el principal problema que tiene de momento el campeón de Europa que está en la vulnerabilidad que muestra ante los contragolpes.

El mismo problema se había visto en la final de la supercopa alemana, que el Bayern perdió 4-2 ante el Borussia Dortmund, y volvió a verse ante el Chelsea en un partido en el que, pese a la clara ventaja del Bayern en cuanto a posesión de pelota, prácticamente cada vez que los de Mourinho tomaban la pelota generaban una ocasión de gol.

El diagnóstico más fácil sería decir que el problema se debe al abandono del doble pivote, que en la temporada pasada formaron Bastian Schweinsteiger y Javi Martínez y que terminaron siendo el corazón de un equipo que sólo permitió 13 goles en las 34 jornadas de la Bundesliga.

Oliver Kahn, exportero del Bayern, sostiene sin embargo que lo ocurre es que hay cosas que quiere Guardiola que todavía no están interiorizadas en cuanto a los regresos en el momento en que se pierde la pelota.

“Es normal que haga falta tiempo para ello, lo positivo es que adelante el Bayern domina y tiene la pelota”, dijo Kahn en un comentario televisivo a la supercopa europea.

Kahn sostiene que la llegada de Guardiola, con todos los cambios que eso significa para un equipo que en la temporada anterior lo había ganado, es positiva y ha sido bien recibida por los jugadores.

“Cuando tienes una temporada como la anterior, hay una tendencia a bajar la guardia y tomarte las cosas con más calma. Los retos que implica la llegada de Guardiola para los jugadores evitan eso”, dijo Kahn.

Según Kahn, en la plantilla hay ilusión con el trabajo de Guardiola y con las metas del club a largo plazo.

“He hablado con algunos jugadores y rara vez he visto tanta ilusión con el trabajo que está haciendo un entrenador. Todos están con él”, dijo Kahn.

De momento, el Bayern controla el centro del campo, prácticamente en todos los partidos, cuando tiene la pelota. Le falta estar fino ante todo en las dos áreas, más contundencia en la ajena y más seguridad en la propia, y mejorar la coordinación en el trabajo de recuperación de pelota.

El club y la afición tienen la ilusión de que el Bayern se convierta en el primer equipo en ganar dos veces seguidas la Liga de Campeones.

La primera tarea, sin embargo, como lo dijo el presidente del Consejo Directivo Karlheinz Rummenigge el día de la presentación de Guardiola, es ganar la Bundesliga, torneo en el que el principal rival es el Borussia Dortmund de Jürgen Klopp que, como siempre, juega a la modestia y a decir que el Bayern está claramente por difícil de los otros 17 equipos.

A eso Klopp agrega sin embargo que su equipo dará todo para ganar cada enfrentamiento directo y, el día que se conoció el fichaje de Guardiola, dijo -en medio de una de sus habituales carcajadas- que esperaba convertirse en “el nuevo José Mourinho” del catalán.

El primer duelo, el de la supercopa de Alemania, lo ganó Klopp. A favor de Guardiola hay que decir que perdió ante un equipo que lleva cuatro años perfeccionando un sistema.

El Bayern de Guardiola, en cambio, está todavía en obra negra y no se ha visto respetado por las lesiones. Pese a eso, Guardiola ya tiene su primer título en el Bayern, el decimoquinto de su carrera como entrenador.EFE