¿Quién debe tomar la iniciativa en el sexo?

¿Quién debe tomar la iniciativa en el sexo?

Foto: Referencial

Las parejas se vuelven disparejas cuando en todas las áreas de la convivencia, y aún más en la sexual, los roles se vuelven esquemáticos, sin la intensidad que se necesita para no caer en la rutina. Tomar la iniciativa para el encuentro sexual no tendría que estar condicionada por el género. Tanto los hombres como las mujeres están “habilitados” por el deseo para insinuar o encarar al compañero.

Los mensajes del sexo

Proponer un encuentro sexual no implica poner en marcha las clásicas acciones explicitas: mensajes hot, toqueteos, verbalizar las ganas. Existen distintas maneras de tomar la iniciativa y enterar al otro del deseo.
Las parejas deben asumir el compromiso de enriquecer el encuentro para que no se convierta en rutina. La opción de alternar la toma de iniciativa e ir modificando los mensajes eróticos son formas de evitar la monotonía. El uso de la sorpresa, proponer cambios de lugares, preparar el ambiente, diversificar las poses, usar estímulos visuales (ropa, lencería, películas), o cualquier opción acordada por los dos.





Tips para mejorar la toma de iniciativa

1) Tomar la iniciativa no debe estar condicionada por el género.

2) Romper con el mito de que los hombres son más sexuales y a ellos les compete dar el primer paso. Los hombres también gustan de mujeres decididas que se adelanten y provoquen.

3) Si una mujer toma la iniciativa no la convierte en provocadora ni en “sexópata”; sólo es una mujer que disfruta del sexo.

4) Si un hombre se basa en conceptos rígidos y critica la iniciativa femenina está limitando la capacidad humana de ser espontáneos, creativos y congruentes con los deseos de desarrollo.

5) Tener en cuenta que todo encuentro sexual comienza cuando se instala el deseo.

6) Buscar distintas formas de acercamiento: mensajes, llamados, sorpresas, salidas, cambio de espacio, música, aromas, etc.

7) Alternar espontáneamente la toma de iniciativa.

8) No reprimir el deseo y las acciones para el encuentro. Si no hay respuesta, hablar para saber qué está sucediendo. El silencio alimenta miles de conjeturas.

9) Las diferencias en cuanto al deseo pueden resolverse. Muchas veces las desigualdades sexuales ocultan otros conflictos más profundos.

10) La personalidad actúa como factor condicionante en la toma de iniciativa. Es necesario revisar en un contexto terapéutico las defensas imperantes.

Con información de entremujeres.com