Lucchese: Los Clap serán el nuevo caldo de cultivo para delincuentes y extorsionadores

Salvatore Lucchese

El dirigente y activista del partido Voluntad Popular en Carabobo, Salvatore Lucchese, lamentó esta semana que la escasez de alientos esté matando de hambre a los habitantes del estado Carabobo, luego de constatar a través de diversos recorridos por los 14 municipios de esta entidad, que no es mentira el hecho denunciado de que muchas personas están sustentando su dieta diaria con mangos verdes.

“Reconozco que al principio me pareció un poco exagerado, pero si tu pasas temprano, por ejemplo, por las comunidades aledañas al Campo de Carabobo, verás a muchas personas recogiendo mangos para alimentarse. Aún cuando algunas personas nos han dicho que es para la venta, muchos otros nos aseguran que es con lo que cuentan para alimentarse a falta de harina pan y otros alimentos que, o no se consiguen, o están muy costosos”.
Lucchese aseveró que el pueblo está pasando hambre, y que incluso la gente hurga entre la basura para tratar de rescatar cualquier cosa que pueda comerse.

“Esto de verdad da tristeza. Invito a cualquier persona a que a partir de las cinco de la tarde vaya a las inmediaciones del mercado Periférico de Valencia para que observe cómo hombres, mujeres y niños abren las bolsas de basura que sacan los comerciantes con desechos y hurgan buscando comida. Esto es inaudito en un país que manejó la mayor cantidad de recursos financieros de su historia, la que era catalogada una potencia energética; la que trataron de convertir en modelo de socialismo para el continente”.

El dirigente de VP indicó que al gobierno se le han revertido todas las acusaciones que hacían hacia la mal denominada Cuarta República, pero exponencialmente, pues aunque el gobierno intentó imponer la matriz de opinión de que en Venezuela se comía perrarina, ahora la gente se alimenta con los frutos tropicales que consigue.
“El gobierno inventó el cuento aquel de que la gente antes comía perrarina, cuando en este país un kilo de caraotas o una harina pan siempre fue más económica que la perrarina, que por cierto era el alimento que sólo la clase media podía dar a los perros, pues la gente humilde alimentaba a sus mascotas con lo que sobraba de la mesa. Bueno, ahora ni perrarina, ni harina pan, ni azúcar, ni arroz, ni pasta, ni granos, ni huevos”.

Lucchese duda que el gobierno logre cumplir la meta propuesta por el vicepresidente Aristóbulo Isturiz, quien aseguró que se está trabajando en función de que el gobierno controle el 70% de la distribución de alimentos, dejando apenas el 30% al sector privado.

“Eso es simplemente imposible porque, para comenzar, el gobierno no cuenta con esa infraestructura. Conformar todo ese mecanismo de distribución es difícil en corto tiempo y esto aunado al hecho que los CLAP van a ser la última oportunidad para que algunos delincuentes y extorsionadores hagan su agosto. Si los mercales y los bicentenarios fueron minados por el llamado ‘gorgojo’, quién sabe qué nombre recibirán ahora los depredadores de las migajas que ahora arrebatarán al pueblo”.

También cuestionó que el gobierno tenga como proyecto bandera para superar la crisis alimentaria que sufre el país un operativo que, según cifras del mismo oficialismo, sólo alcanza a unas 500 mil personas, cuando en el país hay más de 30 millones de habitantes.

“Esta es la perfecta definición de socialismo hecha por Winston Churchill, la distribución equitativa de la miseria, pues el problema en nuestro país no radica en la distribución sino a la producción de alimentos. Ahora, también cabe preguntarse ¿cómo se controlará esa distribución de comida? ¿Emitirán facturas por esos productos? ¿Qué registros permitirán hacer contraloría en caso de detectarse irregularidades? ¿Cuáles serán los elementos a evaluar para decidir a quiénes se les da la bolsa y a quiénes no?”.