Peligrosas lanchas rápidas de la Armada iraní… ¿el último delivery para Maduro?

Patrulla rápida del régimen iraní Peykaap-II.

 

 

Luego que imágenes satelitales de Maxar Technologies comprobaron la presencia de al menos siete lanchas rápidas de combate en el Makran, tanquero iraní reconvertido a plataforma de guerra con aparente rumbo al Caribe, surgió el desasosiego por una posible inclusión de tales dispositivos entre las fuerzas marítimas del régimen chavista de Nicolás Maduro.

lapatilla.com

La inteligencia de Estados Unidos ya había adelantado a Politico sobre el monitoreo de dos naves pertenecientes a la Armada del Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica, fiel al Líder Supremo Alí Jamenei, las cuales bordeaban la costa este del continente africano en una trayectoria que aparentemente buscaba eludir la vista del Comando Sur antes de internarse en el Caribe, donde Maduro se erige como el socio preferido del régimen persa. Se trata del Makran, reacondicionado de petrolero a buque de avanzada, y de una fragata que lo escoltaría a su destino.

El buque Makran con las siete sospechosas lanchas sobre su cubierta.

 

Sin embargo, más allá de la inusual visita de tales embarcaciones de guerra en Occidente, lo más preocupante fue cuando Usni News publicó una fotografía satelital desde donde se observan siete lanchas rápidas, características de la Armada del Medio Oriente, sobre la cubierta del Makran justo antes de zarpar desde el puerto de Bandar Abbas, en el Golfo Pérsico. Algunos especialistas ya se aventuran a discernir que las imágenes serían evidencia de una supuesta compra de tales dispositivos por parte del régimen de Maduro.

¿Qué tan peligrosas son?

En cuanto a las pequeñas naves, estas son usadas frecuentemente por la Armada revolucionaria para repeler a buques de mayor tamaño en aguas cercanas a su territorio. Son lanchas de patrullaje que cuentan con un armamento considerable, el cual les permite amenazar a tanqueros, comerciantes, cruceros e incluso fragatas y destructores de la Marina de Estados Unidos de paso por el Golfo Pérsico.

Lanchas de la Guardia Revolucionaria de Irán circundan a un portaaviones estadounidense.

 

En Medio Oriente, tales lanchas representan una de las mayores preocupaciones de la comunidad internacional debido a los múltiples reportes de secuestro de barcos y acercamientos provocativos contra otras naves de guerra en zonas neutrales. Hace poco más de un año resaltó en la prensa el atosigamiento de hasta 11 lanchas alrededor de diversas unidades militares de EEUU. Ante el hecho, el expresidente Donald Trump respondió de forma enfática: “He instruido a la Marina de Estados Unidos a disparar y destruir a cualquier y a todas las lanchas artilladas iraníes que acosen a nuestros barcos en el mar”.

Lanchas iraníes desde el destructor USS Paul Hamilton. Marina de EEUU vía Reuters

 

Otro ejemplo de los vehementes desmanes de la Armada iraní mediante el uso de tales dispositivos se reflejó en el secuestro arbitrario del tanquero surcoreano MT Hankuk Chemi, cargado con más de siete mil toneladas de productos petroquímicos tras zarpar del puerto de Al Yubail, en Arabia Saudita. Tan solo un año antes, en 2019, el petrolero sueco Stena Impero corrió el mismo destino en el estrecho de Ormuz. En ambas emboscadas la Organización de Puertos y Navegación de Irán se excusó en presuntas violaciones a las normas de navegación que no logró comprobar.

Peykaap-II

Todo indica que las lanchas patrulleras con posible destino a Venezuela corresponden al nuevo modelo Peykaap-II Clase Bávara, una versión que la Guardia Revolucionaria modificó a partir de unidades del IPS-16 norcoreano que adquirió décadas atrás. Posee una eslora de 17,3 mt (57 pies) y una viga de 3,75 mt (12,3 pies), además de un calado de 0,7 mt (2,4 pies).

Lanchas Peykaap II. Imagen: Cortesía

 

Una de las características más vistosas del Peykaap-II es su velocidad, capaz de llegar a los 52 nudos, equivalentes a 96 km/h. Para ello, se sirve de dos motores de diésel y una hélice perforadora de gran envergadura. Todo el sistema puede proporcionar hasta 2.400 caballos de fuerza, lo que le permite dejar atrás a sus enemigos y convierte a dicha lancha en un objetivo difícil de apuntar con armas tradicionales.

Precisamente en cuanto a armamento, el Peykaap-II destaca con su par de misiles antibuque Kowsar, también denominados Nasr o “Agua del cielo”. Además poseen un par de torpedos de 12 pulgadas, dependientes de guía interna y capaces de desplazarse hasta los 0,8 Mach, equivalentes a 987 km/h. Tales patrulleros también pueden utilizar los torpedos chinos C-701 / FL-10 si la necesidad lo amerita.

Infografía: hisutton.com

 

¿Regalo para Maduro?

Después de que la trayectoria del Makran y su fiel fragata trascendió en la prensa mundial, Said Jatibzadeh, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la nación persa, comentó que “Irán tiene una presencia constante en aguas internacionales y tiene este derecho en base al derecho internacional”. Asimismo, alertó a Washington de no cometer un supuesto “error de cálculo” al intentar bloquear su avance.

Said Jatibzadeh. Foto: Cortesía

 

Es decir, en ningún momento la diplomacia del régimen iraní ha negado que dichas naves bélicas se dirijan con su preocupante carga hacia Venezuela, donde Maduro, uno de sus mayores socios geopolíticos, impone una dictadura socialista en Miraflores de tinte similar a la de Teherán.

Frente a las declaraciones de Jatibzadeh, el senador republicano Rick Scott cuestionó la postura del actual presidente demócrata, Joe Biden, a quien acusa de sostener una “debilidad” que “ha envalentonado aún más a Irán, amenazando la seguridad de Estados Unidos”. Todo ello mientras se producen negociaciones para establecer un nuevo acuerdo nuclear, luego que el anterior fuera constantemente vulnerado por los persas a causa de sus prácticas para enriquecer uranio.

Nicolás Maduro estrecha sus manos con Hasán Rohaní, presidente de Irán. Jhonn Zerpa / AFP vía Getty Images

 

De consumarse la llegada de las polémicas lanchas, Maduro habría fraguado otro enlace alarmante con Teherán, más allá de aquellos que le han permitido evadir sistemáticamente las sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), tales como los despachos clandestinos de gasolina y diluyentes de origen iraní.

Las lanchas con misiles se pueden ver a bordo en esta fotografía, compartida en las redes sociales iraníes. Es posible ver que, en general, las lanchas coinciden con la forma del modelo Peykaap. Foto: Cortesía

 

Al parecer, Irán está dispuesto a escalar en la ya elevada tensión con Occidente y, además de sus ya acostumbrados tanqueros, también enviará naves de guerra al Caribe.