¿Por qué algunos síntomas del Covid-19 están cambiando? Expertos en EEUU aclaran

A boy is aided in taking a COVID-19 test on the Martin Luther King Jr. Medical Campus, Thursday, Jan. 7, 2021, in Los Angeles. (AP Photo/Marcio Jose Sanchez)

 

Los médicos están comenzando encontrar casos de COVID-19 que se parecen más a un resfriado muy fuerte, especialmente en áreas del país donde la variante delta altamente se está extendiendo rápidamente.

Por Noticias Telemundo

Aunque la dificultad para respirar y otros problemas pulmonares siguen siendo uno de los síntomas más preocupantes del coronavirus, parece que las molestias de las vías respiratorias, marcadas por congestión, secreción nasal y dolor de cabeza, pueden estar aumentando.

“Hemos visto a varias personas con síntomas similares a los de un resfriado”, señaló el doctor Robert Hopkins Jr., internista de la Universidad de Arkansas para Ciencias Médicas en Little Rock, Arkansas.

El posible cambio en los síntomas no quiere decir que la enfermedad deba descartarse como un simple resfriado. Las gotitas respiratorias emitidas por la tos y los estornudos pueden infectar a personas más vulnerables. Y los casos que comienzan de forma leve pueden empeorar y volverse más graves.

“El coronavirus puede presentarse de diferentes maneras”, recordó el doctor Russell Vinik, director de operaciones médicas de la Universidad de Utah Health en Salt Lake City. “Si cree que tiene un resfriado, es contagioso, y ya sea COVID-19 o un resfriado, debería considerar hacerse una prueba”, aconsejó.

Vinik también ha visto a más personas que llegan con síntomas similares a los de un resfriado. Y los síntomas del COVID-19 que antes eran típicos, como la pérdida del gusto y el olfato, ya no se informan con tanta frecuencia, según el doctor.

Tanto Hopkins como Vinik afirmaron que sus pacientes tienden a no estar vacunados y son más jóvenes que antes.

No está claro por qué los síntomas del resfriado común se informan cada vez más en los casos de COVID-19, aunque algunos expertos sospechan que podría deberse a la variante delta, que ahora representa aproximadamente el 20% de los casos nuevos en los EE. UU.

Arkansas y Utah, donde Hopkins y Vinik tiene su sede, respectivamente, tiene algunas de las tasas más altas de casos de delta en el país, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés).

 

De hecho, en el Reino Unido, donde la variante delta está implicada en más del 95% de los nuevos casos, los investigadores dicen que los síntomas más comunes del coronavirus son ahora los de un fuerte resfriado: dolor de cabeza, dolor de garganta, secreción nasal y fiebre.

“Lo que hemos estado viendo en el último mes es un gran cambio en los síntomas”, afirmó Tim Spector, profesor de epidemiología en King’s College London.

Spector encabeza un proyecto llamado ZOE Covid Study, una aplicación en la que los usuarios informan diariamente sobre síntomas, su estado de vacunación y otra información demográfica. Más de 4 millones de personas en el Reino Unido se han inscrito, así como unas 300,000 personas en los EE.UU.

“Tenemos una imagen de dónde están sucediendo las cosas en tiempo real. También nos enteramos de los síntomas más comunes en diferentes épocas del año y en diferentes lugares”, explicó Spector.

La investigación de Spector encuentra que los síntomas anteriores, como dificultad para respirar, tos persistente y pérdida del olfato, “han salido de los cinco primeros” de los síntomas más comunes del COVID-19.

Los CDC han incluido durante mucho tiempo los síntomas clásicos de “resfriado común” de congestión y secreción nasal en su lista de posibles síntomas de coronavirus. Un portavoz le dijo a NBC News, cadena hermana de Noticias Telemundo, que la agencia no tiene un plan inmediato para cambiar la guía de síntomas.

Aún así, los médicos de Estados Unidos están prestando atención a lo que está sucediendo en el Reino Unido, que está “dos o tres meses por delante de nosotros”, recordó Vinik.

El doctor Andy Dunn, médico de familia y jefe de personal del Wyoming Medical Center en Casper, estuvo de acuerdo y agregó que lo que está sucediendo ahora en el Reino Unido podría predecir los casos de coronavirus en el país para finales de este verano y hasta el otoño.

También es posible que el cambio en los síntomas del COVID-19 no tenga nada que ver con la variante delta. Ahora que la mayoría de los adultos mayores han recibido la vacuna, los nuevos casos se están inclinando hacia adultos más jóvenes, en su mayoría no vacunados. Las personas más jóvenes generalmente se han librado de lo peor del coronavirus.

“Ahora que hemos vacunado a todas esas personas mayores, eliminas sus síntomas”, apuntó Alasdair Munro, investigador clínico senior en enfermedades infecciosas pediátricas del Instituto Nacional de Investigación en Salud del Reino Unido.

“Las personas que normalmente tendrían esos síntomas más leves ahora son una proporción mucho mayor de todos los que se infectan”, dijo Munro.

Dunn estima que tres cuartas partes de sus pacientes con coronavirus ahora tienen menos de 50 años. También está experimentando un aumento en la congestión asociada con el virus.

La mayoría de los pacientes con COVID-19 más enfermos de Dunn no están vacunados. Wyoming es uno de los estados con las tasas de vacunación más bajas del país: poco más del 30% de los residentes están completamente vacunados.

Dunn dijo que la combinación de la baja tasa de vacunación y el fin de las mascarillas ha llevado a “enormes caldos de cultivo para que evolucionen más variantes y apoderarse de una comunidad que podría haber acabado con esto con vacunas”.

Pero incluso aquellos que han sido vacunados no son completamente inmunes al coronavirus. Aunque son muy eficaces, las vacunas no previenen el 100% de las infecciones.

“Si ha recibido una vacuna y tiene síntomas, no los descarte. Aún podría contraer el COVID-19”, apuntó Vinik, de la Universidad de Utah Health. “No crea que es inmune al COVID-19 sólo porque esté vacunado”, advirtió.

Eso significa que incluso entre la multitud vacunada, una nariz tapada, dolor de garganta, fiebre leve o fatiga pueden justificar una prueba de coronavirus.

“¿Es solo un resfriado? ¿O es coronavirus? No estamos haciendo suficientes pruebas para tener una buena idea de cuánto COVID-19 está circulando en nuestras comunidades”, recordó Hopkins, del Centro Médico de la Universidad de Arkansas.

Spector, del proyecto ZOE del Reino Unido, tuvo un consejo más directo.

“Si no está seguro de que sea un resfriado, supongo que podría ser coronavirus”, afirmó.