Yahya Sinwar, el principal objetivo de la operación de Israel en Gaza

Yahya Sinwar, el principal objetivo de la operación de Israel en Gaza

El jefe del brazo político de Hamás en Gaza, Yahya SinwarMOHAMMED SALEM

 

«Es hombre muerto». El portavoz principal de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), Richard Hecht, colocó a Yahya Sinwar en el punto de mira del Ejército tras el ataque sorpresa lanzado por Hamás desde la Franja de Gaza el pasado 7 de octubre. Una masacre sin precedentes para Israel, su 11-S, que dejó más de 1.300 muertos y alrededor de 250 rehenes en manos de la organización que controla Gaza, la mayoría civiles, con los que pretende negociar un intercambio de prisioneros en la antesala de la incursión terrestre de las fuerzas israelíes. «Al final, la cara del mal es Yahya Sinwar.

Por La Razón





Es el cerebro detrás de todo esto», aseguró el teniente coronel de las FDI. Por eso, uno de los primeros misiles israelíes sobre Gaza fue dirigido hacia su residencia privada en la ciudad de Jan Yunis, informó la prensa local.

Nacido precisamente en Jan Yunis hace seis décadas, Sinwar gobierna en la Franja desde 2017. Fue elegido primer ministro en sustitución de Ismail Haniyeh, ascendido a jefe del politburó de Hamás. El exjefe de las DFI, Gadi Eizenkot, integrante del gabinete de guerra del primer ministro Benjamín Netanyahu, dijo entonces que su nombramiento barría de un plumazo las diferencias que pudieran existir entre el brazo político y el brazo militar de un grupo que, además de Israel, consideran terrorista Estados Unidos, la Unión Europea y Reino Unido.

La explicación es sencilla. Sinwar es uno de los primeros miembros de Hamás como rama local de los Hermanos Musulmanes tras la creación del grupo al calor de la primera intifada de 1987. Fundó el «Majd», la primera facción armada de la organización, una suerte de policía secreta que perseguía, interrogaba y torturaba a los sospechosos de colaborar con Israel. No tardaría mucho tiempo en caer bajo el radar de las fuerzas de seguridad israelíes. Su tercera y última detención tuvo lugar en 1988. Acabaría siendo condenado por la Justicia hebrea a cuatro cadenas perpetuas por el asesinato de dos soldados israelíes.

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